Abel LunaABEL LUNA

¿La señora Revolución?

Empiezan con el Dragon

EN ESTE PAIS en muchas instancias gubernamentales siguen creyéndose iluminados para tomar decisiones en nombre de la mayoría que poblamos este territorio llamado MEXICO. Si de ocurrencias se trata la más reciente fue la de tratar de eliminar, de golpe y porrazo, la realización del histórico desfile del día 20 de noviembre, festejo en el que se han conmemorado las victorias de las fuerzas de la Revolución, encabezadas entonces por Emiliano Zapata, Francisco Villa, y el ascenso a la presidencia de Francisco I. Madero, entre otros. Significativamente se cambió, más allá de las declaraciones de Miguel Angel Osorio Chong a los colegas de la prensa de que no estaba programado ningún desfile, la pretensión de darle la vuelta a los hechos históricos. Ahora vemos hasta en el discurso político de muchos que la palabra Revolución ha desparecido de sus palabras y conceptos para suplantarla por «modernización», que todo indica se está acomodando para todos los propósitos oficiales o políticos.

Como ocurre a nivel personal, a nivel nacional, no es deseable el olvido del pasado porque son las bases de donde partimos, pero en el caso de las conmemoraciones y festejos sí es importante la aplicación de cambios, porque entonces no hablaríamos de progreso, pero, cabe preguntarse: ¿la Revolución o su ahijada la modernización han respondido a los constantes problemas económicos de millones de mexicanos para llevar los alimentos hasta las mesas familiares?

Si vemos el panorama nacional la polarización de la riqueza, fortalecida y profundizada con Carlos Salinas de Gortari y sus compromisos con el extranjero, cada vez es mayor. Entre los orígenes de la sangrienta violencia que estamos viviendo está el desempleo, la marginación educativa y la carencia de oportunidades de empleos permanentes y con pagos decorosos.

El llamado salario mínimo cada vez es más invisible, sólo puede verse con microscopio, y de poco sirve para las compras si se siguen tolerando los abusos del comercio en donde aumentan y aumentan los precios sin ningún límite. Gran ejemplo de la caída de las ventas es el famoso Buen Fin, que marearon a muchos consumidores y engancharon a miles para seguir pagando a plazos; bueno, en el colmo de las cosas, ¡¡hemos visto un supermercado que ofrece la compra de comida y bebidas alcohólicas para pagarlas hasta en 18 o 24 meses!!, indicio de la contracción del salario que estamos confrontando desde hace años gracias a los espíritus neoliberales del sector público.

CORRIA EN EL calendario el 10 de junio de 2002 y el profesor investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Luis Carlos Ugalde, decía: «sin confianza, la democracia es frágil e inestable. Sin confianza. el Estado carece de mecanismos de persuasión para que los ciudadanos acaten las disposiciones. Sin confianza, el gobierno debe recurrir a la coerción y a la vigilancia para que los ciudadanos cumplan sus obligaciones».

El escenario enmarcaba la promulgación de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, y así lo escucharon el presidente Vicente Fox Quesada, la diputada Beatriz Paredes Rangel, el senador Diego Fernández de Cevallos; y Genaro Góngora Pimentel, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¿y desde entonces cuánto se ha avanzado en la apertura de las informaciones oficiales que han solicitado los ciudadanos a través de Instituto Federal de Acceso a la Información?.

Hoy, los propios diputados han metido la mano en la elección de quienes integran este Instituto, como está ocurriendo también con los consejeros del Instituto Federal Electoral. Hoy los partidos políticos se han apoderado de instancias y organismos que para su adecuada función, dejando de lado los «compromisos» basados en presupuestos o en quienes los «eligieron», deberían ser plenamente representados y puestos en funcionamiento por ciudadanos y no por designaciones o «cuotas partidistas».

Las palabras de Ugalde siguen como el eco, en el suspenso, la respuesta gubernamental ha sido, en muchos casos, la opacidad, al encubrir datos «por cuestiones de seguridad nacional» o enviados a «reservas» (la congeladora) por varios años, sin que el ciudadano solicitante sea atendido y el resto de los mexicanos conozcamos con precisión y claridad cómo se han tomado decisiones, cómo se han aplicado recursos públicos, entre otros temas

A FUERZA DE billetazos, pasando por encima de las objeciones de los grupos ambientalistas, de diputados perredistas y de organizaciones civiles de Quintana Roo, se está imponiendo el proyecto Dragon Mart Cancún, y muestra clara de ello es que dentro de poco en el terreno cercano a Puerto Morelos los trabajadores aplanarán el espacio y se dará inició a las obras de cimentación. De acuerdo con Juan Carlos López Rodríguez, director y socio del proyecto, en los próximos días estarán cerrando con firmas mexicanas los dos primeros contratos de arrendamiento para sus dos bodegas de más de 20,000 metros cuadrados.

La primera fase de construcción correrá a cargo de la empresa Agregados y Maquinaria del Caribe, del empresario Rafael Obregón, además de tener amarrado el contrato colectivo de trabajo con la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC); sin embargo, de común acuerdo entre los sindicatos de filiación priísta en el estado, las distintas fases del proyecto se asignaron a varios organismos sindicales.

En más de 100 hectáreas serán construidos 3,042 locales comerciales, área de almacenes y la plaza cultural, que correrá a cargo de la CROC, y quedará lista para mediados del 2014. López Rodríguez asegura que tienen 4,500 cartas de intención de empresas chinas interesadas en rentar uno o varios de los 3,042 locales comerciales, además de que han tenido también acercamiento con 120 compañías mexicanas.

El Dragon Mart Cancún, agrega el diario local Novedades de Quintana Roo, albergará a un promedio de 700 empresas, tanto de origen chino, como mexicano, vietnamita, brasileño y canadiense, que comerciarán productos de mueblería, ferretería, equipo médico, maquinaria agrícola, juguetes y joyería, materiales para la construcción, autopartes, equipamiento de inmuebles, alimentos, iluminación, mobiliario y equipo electrónico. López Rodríguez insistió en que no incursionarán ni en calzado ni en venta de textiles, sectores sensibles para la industria productiva nacional.

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