
Por: Luis Soto
EL PASADO 9 DE ENERO, el Jefe del Ejecutivo promulgó la Reforma Financiera que tendrá como objetivo principal —según la versión oficial—, promover más créditos y más baratos, además de establecer un marco normativo que servirá para fomentar el desarrollo económico nacional, incluyente y dinámico. Impulsará al sector financiero para convertirlo en una herramienta efectiva para el desarrollo integral nacional, generando un círculo virtuoso que promoverá que más mexicanos cuenten con los recursos para desarrollar sus ideas y establecer empresas productivas de manera formal; generando empleos de calidad y crecimiento sostenido para el futuro.
¿Será posible tanta belleza?, preguntan no sólo los escépticos sino miles, tal vez millones de mexicanos que en su vida han tenido acceso al crédito, ni barato ni caro de los bancos comerciales y de la llamada “banca del subdesarrollo”, por diversas razones: que si las instituciones financiera no querían arriesgar el dinero de los ahorradores e inversionistas; que porque no había certeza jurídica para recuperar los créditos; que muchos de los proyectos no eran viables; que los clientes no tenían suficientes garantías, y argumentos por el estilo.
La realidad, reconoce la autoridad hacendaria, es que el sector financiero se encuentra entre los que otorgan menos crédito por debajo del promedio de América Latina, y de países como: Brasil, Venezuela y China. Diversos sectores estratégicos, como las MiPymes, el agropecuario, los innovadores, la infraestructura y la vivienda no contaban con un suficiente acceso al crédito.
Otra realidad, agrega la misma autoridad, es que la competencia en el sector bancario era limitada; en el 2013, cinco instituciones financieras concentraban el 74% del otorgamiento de créditos, lo cual limitaba el acceso, la cobertura de los sectores a lo largo del país, así como los productos y servicios que se ofrecían, elevando los costos para los usuarios.
El mito, apuntan los escépticos es que con la Reforma Financiera, en el 2018 el financiamiento interno al sector privado será equivalente al 40% del Producto Interno Bruto (PIB), desde el 25.7% de 2012. Al tiempo, al tiempo, retan.
Otro mito de la Reforma Hacendaria, señalan los escépticos, es que se vaya a fomentar una mayor competencia entre los proveedores de servicios financieros. El negocio seguirá concentrado entre los mismos de hoy, apuntan.
Pero también dicen que se fortalecerá a la Condusef, que la van a dotar de mecanismos para aumentar la transparencia que deberán tener las instituciones financieras, y otorgar mayor fortaleza a las resoluciones que deberán observar las instituciones financieras ante quejas de sus usuarios. ¡Pues eso también es un mito!, exclaman miles de usuarios. La realidad es que a muchos bancos les “vale gorro” lo que diga la Condusef; y cuando les llega a imponer sanciones, éstas son de risa.
La Reforma Financiera establecerá regulación para las redes de medios de disposición para aumentar la competencia y disminuir las comisiones que se cobran a los comercios por recibir pagos con tarjetas de crédito y débito. ¡De lengua me como un taco, papá!, exclaman los escépticos.
Dice el documento de la reforma, que se realizará una investigación sobre las condiciones de mercado existentes en el sector, a través de la Comisión Federal de Competencia Económica, a partir de las cuales se emitirán recomendaciones para fomentar una mayor competencia. ¡Eso es como hacerle al “tío Lolo”!, gritan aquellos.
Otro mito de la Reforma Financiera, es que va a impulsar y a fortalecer a la llamada “banca del subdesarrollo” (Nafinsa, Bancomext, Banobras, Finrural, Bansefi, Fira…), para lo que se flexibiliza su marco regulatorio, redefiniendo el mandato de las instituciones para propiciar mayor crédito y estableciendo medidas para mejorar su operatividad.
Se crearán productos para la innovación, creación de patentes y la generación de otros derechos de propiedad industrial, así como esquemas de crédito enfocados a promover la igualdad entre hombres y mujeres, y para el desarrollo de infraestructura que potencialice a las regiones de nuestro país.
Se impulsa la creación de programas y productos destinados a la atención de las áreas prioritarias para el desarrollo nacional, como las MiPymes y el campo. ¡Más de lo mismo! Eso lo vienen diciendo desde hace veinte años, y tanto las MiPymes como el campo siguen igual de jodidas. Bueno, lo que parece una ma…fufada es eso de van a crear esquemas de crédito enfocados a promover la igualdad entre hombres y mujeres.
¡Ni la burla perdonan!
Más mitos: ampliarán los productos y servicios financieros en mejores condiciones para sus usuarios. Se refuerzan las facultades de las autoridades financieras para realizar evaluaciones periódicas del desempeño de las instituciones de Banca Múltiple, sobre los niveles de crédito efectivamente colocados para incentivar una mayor oferta.
Se simplifican los regímenes para el otorgamiento y ejecución de garantías crediticias lo cual reducirá los riesgos asociados y, de esta forma, disminuirán los costos del crédito.
La realidad, aclara la autoridad financiera, es que a fin de avanzar en la concreción de la reforma, diversas disposiciones aún habrán de desarrollarse e implementarse durante los siguientes meses; éstas comprenden medidas relativas a la competencia, vigilancia, transparencia y operatividad de las instituciones, entre otras.
¡Pues por ahí hubieran empezado!, exclaman los escépticos.

