Luis SotoEL PRESIDENTE DEL PAN, Gustavo Madero (“Maderito” para sus detractores) parece haber dado oootro pasito para conseguir la reelección el próximo mes de mayo, o junio, o julio… cuando los blanquiazules definan la fecha.

Y es que el fin de semana, durante la reunión del Consejo Nacional del PAN, “Maderito” sacó “dos ases de la manga”: el primero con la propuesta de crear una comisión que organizará las elecciones, en donde la mayoría de los integrantes son sus aliados, por lo que pudo poner quietos a sus contrincantes, empezando por el “manso Cordero” (a quien le dicen “el pleonasmo”, porque nadie conoce a un cordero que no sea menso, perdón manso), al que calificó, sin decir su nombre, de “frustrado”; a los “hermanitos Zavala” y a la señora “Pina”, quien todavía está pensando si participa o no, y a otros que llegaron muy “sácale punta” al mencionado evento del Consejo Nacional del PAN.

El segundo as, fue la sugerencia, que todos los panistas aceptaron, de crear una comisión investigadora de “los moches” que, dicen, algunos legisladores del blanquiazul han pedido a varios presidentes municipales del mismo color, claro, para que les asignen un mayor presupuesto para algunas obras, no necesariamente pías.

Los suspicaces pronostican que la comisión organizadora de las elecciones, siendo una “comisión a modo” de Madero, va a tener dos funciones: primero, desgastar a los aspirantes y suspirantes dándole largas a la fecha de la elección o reelección del nuevo dirigente del PAN; y la segunda, seguir fortaleciendo a “Tavito”.

En cuanto a la comisión investigadora de “moches”, los observadores políticos apuntan que “Maderito” la va a utilizar como un instrumento de presión para todos aquellos que se le quieran “salir del huacal”. Ustedes deciden muchachos: denunciamos a quienes les dieron “su mochada”, o como los gatos, escondemos la inmundicia “echándole tierra” al asunto, pareció ser la amenaza-mensaje de Madero.

No faltan los malosos que señalan que este asunto de la corrupción en el PAN, el actual líder podría extenderlo a varios funcionarios de la administración calderonista. ¡Nombres, nombres!, exigen los espectadores. No coman ansias, no coman ansias, señalan los del grupito de malosos.

Antes de la reunión del Consejo Nacional del PAN, el “frustrado” Cordero (Maderito dixit) había solicitado:

1. La separación del Presidente Nacional para garantizar la conducción del proceso interno en condiciones de equidad y legalidad.

2. La integración, por un amplio consenso del Consejo Nacional, de la comisión que tendrá a su cargo la organización del proceso interno, la cual debe incorporar a panistas que destaquen por su institucionalidad, probidad, solvencia ética y política, capacidad de diálogo y experiencia partidaria.

3. La conformación de una comisión especial del Consejo Nacional que se encargue de investigar la negociación de asignaciones presupuestales a estados y municipios.

4. La suscripción de un acuerdo entre los candidatos debidamente registrados al proceso interno para habilitar al Instituto Federal Electoral a fiscalizar, durante la campaña interna, los ingresos y egresos de cada uno de los candidatos y su campaña.

5. La intervención temporal y plena, a cargo de una comisión especial del Comité Ejecutivo Nacional, de las cuentas bancarias de los grupos parlamentarios en las cámaras de diputados y de senadores, con el propósito de garantizar que los recursos de éstos no se distraigan en fines electorales o para beneficiar a candidatos.

6. Una auditoria al padrón de militantes del partido, así como la apertura de un proceso ágil y expedito para formular observaciones e impugnaciones sobre afiliaciones irregulares o corporativas.

7. La creación de una fiscalía, con autonomía plena, de defensa de la libertad del voto que investigue y sancione el uso indebido de recursos públicos, la recepción ilegal de recursos privados, la aceptación de apoyos por parte de estructuras de gobierno, la movilización de electores o cualquier modalidad similar o equivalente de coacción, así como el uso ilegítimo de recursos e información en poder del partido.

Después de lo ocurrido el fin de semana en el seno del blanquiazul, podríamos concluir que el “manso Cordero” resultó “trasquilado”.