La escisión de capital, pasivos y acciones de filiales no concesionarias que realizó Teléfonos de México (Telmex) en 2013 no están relacionadas con la prestación de servicios de telecomunicaciones, así lo dio a conocer la empresa.
De acuerdo con información difundida el objeto social de las empresas ALDECA, CTBR y RESA que fueron desincorporadas consiste en negocios inmobiliarios y de arrendamiento de equipo.
Telmex destaca que «no ha realizado petición alguna de división ni a su Consejo de Administración, ni a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes».
La empresa filial de Televisa, Bestphone, consideró en días pasados que esta operación podrían constituir una maniobra para evadir la reforma en materia de telecomunicaciones.
Los cambios constitucionales, que entraron en vigor el 12 de junio de 2013, prevén una regulación asimétrica para los agentes que sean declarados preponderantes por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel).
En opinión del especialista Jorge Fernando Negrete, la escisión realizada por la empresa propiedad de Carlos Slim Helú, no está relacionada con el cumplimiento de los títulos de concesión de Telmex.
«No tiene nada qué ver con los títulos de concesión, el modelo de operación es otra cosa, es imposible que alguien tan regulado como Telmex pueda salirse del control de la autoridad».

