En el marco del 97 aniversario de la promulgación de la Carta Magna, y en respuesta a quienes presumen de reformar el máximo texto para permitir la participación de extranjeros en el sector energético, por poner un ejemplo, el diputado federal del PRD y presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Julio César Moreno Rivera, aseguró que antes de seguir modernizando y reformando nuestra Constitución se debería respetarla.
“A 97 años de la promulgación de la Constitución Mexicana, se han escuchado diversas voces que manifiestan la necesidad de una plena modernización de nuestra Carta Magna, y no los contradigo, pero vamos por partes: antes de que se reformen artículos constitucionales, debemos garantizar el respeto al contenido en el máximo texto”
Julio César Moreno recordó que desde que se promulgó nuestra Constitución hace 97 años, suman más de 560 reformas a sus 136 artículos normativos, de los cuales algunos son letra muerta, en cambio, en países como Estados Unidos no han surgido más de 20 modificaciones a sus enmiendas desde su promulgación. “Por lo tanto, en vez de continuar con la fiebre reformista, deberíamos empezar con el respeto a nuestra Carta Magna”.
Agregó que toda pauta que sea garante de una mejor convivencia y respeto a los derechos humanos debe, sin ninguna duda, estar sujeta a una oportuna actualización de los nuevos tiempos, pero esto no debería significar la pérdida de la soberanía nacional ni mucho menos utilizar el estandarte de modernización para esconder los verdaderos intereses de inversionistas que se frotan las manos y se alistan para entrar de lleno al saqueo de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales dejó claro que no se opone a una actualización y modernización de nuestra Constitución, pero esta labor deberá obedecer al origen de la misma creación de la Carta Magna, que radica en recoger los verdaderos problemas que aquejan a la nación para garantizar por escrito su solución y desarrollo de México, así como el mandato del pueblo y su respeto a las libertades públicas de los ciudadanos, como el derecho a decidir en la propia modernización y actualización de quienes los regirá, como es su propia Constitución.
Resulta irrisorio que en el anterior gobierno panista se hizo mucho alarde al colocar en la Constitución el derecho a la Consulta Popular y peor aún, lo vendieron como un logro de sexenio, mismo que ahora ese derecho ciudadano termina siendo pisoteado por la Reforma Energética.

