Luis SotoLuis Soto

PUES AHORA RESULTA que por andar de “bocón”, el Consejo General de Autodefensas de Michoacán decidió destituir a José Manuel Mireles Valverde como su líder y cuasi guía espiritual, y nombró en su lugar a Estanislao Beltrán Torres, quien lo primerito que hizo fue aclarar, precisar, subrayar… que el gobierno Federal no había intervenido en esa decisión.

Sin embargo, con sus primeras declaraciones sobre esta repentina sustitución, “Tanis” Beltrán pareció desmentirse a sí mismo. Dijo que las últimas declaraciones de Valverde —quien calificó de “teatro” el acuerdo firmado entre autoridades y comunitarios para registrar las armas de estos últimos— han afectado las acciones que realizan conjuntamente con autoridades federales.

Nosotros estamos trabajando de “pelos” con el gobierno, agregó Beltrán. Peor aún, poco faltó para que “Tanis” le dijera a Mireles que es medio ignorante de la nueva situación que se vive en Michoacán, al decir: “El doctor Mireles no se da cuenta de lo que está pasando en el movimiento, ahorita no tiene la capacidad”. Dejó entrever que después del accidente que sufrió en enero pasado, perdió el “feeling”, opinan los malosos.

Mientras “Tanis” le daba hasta con la cubeta a Mireles, por ahí apareció un grupo de autodefensas que tomaron el control de la seguridad pública en varias poblaciones, lo que generó incertidumbre entre los habitantes y confusión en el comisionado Alfredo Castillo Cervantes, quien, al parecer, no sabía si el mencionado grupito era gente de “Tanis” o del defenestrado doctor Mireles.

¡Son de los nuestros, gobernador, perdón, comisionado, son de los nuestros!, le dijo Beltrán a Castillo, y todo quedó arreglado.

¿Arreglado?, cuestionan los observadores. Más bien desarreglado, agregan, porque ahora muchos se preguntarán a quién creerle, si a Mireles Valverde, aunque diga sandeces, o a Beltrán, quien es el nuevo dirigente oficial y oficioso de los grupos de autodefensa.

Vamos a ver si al comisionado Castillo no se le hace bolas el engrudo con este delicado y preocupante asunto de una aparente división entre los grupos de autodefensa de Michoacán.

AGENDA PREVIA

Como en la “crónica de una renuncia anunciada”, el martes pasado se informó que Francisco Roja Gutiérrez “pasó a mejor vida”, en el gabinete del presidente Enrique Peña Nieto, claro. Los biógrafos de Rojas comentan que no se explican por qué en diciembre del 2012 aceptó la dirección de la Comisión Federal de Electricidad si sabía que con la reforma a la Ley Energética la paraestatal se iba a abrir al capital extranjero, idea con la que nunca comulgó “Paco”.

Bueno, hay que entender que el presidente Enrique Peña Nieto le ofreció el cargo por sus servicios prestados en la campaña, y tal vez con la esperanza de que Rojas cambiara de opinión y se quedara un buen rato. Pero no fue así. Todo indica que Rojas no quiso “renovar” sus pensamientos y prefirió “morir”, políticamente hablando.

La misma CFE, en su información donde anuncia el cambio, parece reconocer lo anterior: el nuevo director, Enrique Ochoa Reza, destacó que “esta nueva etapa demanda una constante coordinación y comunicación con las autoridades de Petróleos Mexicanos (Pemex), a través de su director, Emilio Lozoya Austin”.

Desde que yo recuerde, acota el columnista, hace por lo menos cuatro sexenios que no existe comunicación entre ambas dependencias, no obstante que Energía es la cabeza del sector. Los directores de la CFE y de PEMEX no “pelaban” al titular de Energía porque, decían, a mí me puso en este puesto el presidente, y sólo a él le rindo cuentas.

En la misma información oficial sobre el relevo, se destaca que Ochoa Reza posee una gran formación académica y una vocación de servicio, de las que ha dejado huella en diversos ámbitos de la administración pública, y en los últimos meses fue un eficiente motor en el diseño e instrumentación de las reformas constitucionales en materia de energía, a las que contribuyó con inteligencia, dedicación y dinamismo.

O sea, que Rojas no tenía ninguna de esas cualidades, ¿verdad? Más aun, el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, aseguró que el nuevo director conducirá y mantendrá a la vanguardia de los cambios que reclama el presente siglo a la CFE, empresa patrimonio de los mexicanos, integrada por trabajadores responsables y patriotas.