Norberto de AquinoPor Norberto DE AQUINO

El Metro de la ciudad de México, al menos en una de sus líneas, se encuentra a punto de colapsar debido a la obsolescencia de su equipo e instalaciones. Y falta saber cuánto le costará a los capitalinos el enderezar el camino en el sistema de transporte más importante de la capital del país.

De acuerdo a Joel Ortega, director del Metro, la situación es sencillamente, dramática-

Al tomar parte en la Expo Rail 2014 que se desarrolla en Cancún, el funcionario dijo que los especialistas mexicanos, acompañados de expertos franceses, analizan la situación que priva en la Línea 1 que corre de Pantitlán a Observatorio. Y se supone, una vez que se tengan las conclusiones, se anunciarán las medidas.

Pero eso no es lo que se le explicó a la ciudadanía al momento de realizar una encuesta para conseguir el “respaldo social” para el aumento en la tarifa. De acuerdo a la publicidad oficial, había un mal servicio en el sistema, no sólo en una línea, atrasos en las corridas y un buen número de trenes fuera de servicio por falta de mantenimiento y refacciones.

Ahora resulta sin embargo, que en el fondo del problema existe el riesgo de un colapso. Y cada quien tendrá que sacar sus conclusiones sobre lo que “colapso” quiere decir en el lenguaje de los funcionarios del gobierno del Distrito Federal.

Pero cualquier cosa que se haya querido decir, lo primero que aparece en todo esto, es el cinismo con el que se conducen quienes detentan el poder en la capital de la República.

Para llegar a las proximidades del “colapso”, habría antes que nada, que recordar que de los 45 años que tiene de servicio la Línea 1, los últimos 16 han tenido al PRD como gobierno. Y de esos años, 15 fueron bajo mandato de los que se supone son las máximas figuras de la izquierda, como son Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard, más el primer año de Miguel Angel Mancera, para completar los 16 años de mandato de izquierda.

De esta manera, el gobierno actual tendría que explicar si llevar al Metro al punto del colapso no

implica responsabilidad alguna. Esto es, dejar sin mantenimiento adecuado o sin realizar las obras necesarias para evitar la crisis ¿no tiene sanción alguna? ¿Ni siquiera moral? ¿Se puede dejar en el abandono un sistema como el Metro sin que pase nada en absoluto?

Joel Ortega obviamente supone que los capitalinos no entenderán lo que sucede. O que nos les importará. Pero incluso en ese caso, ¿no hay responsables de semejante situación?

Incluso el gobierno actual, ¿cuándo entendió que el colapso estaba cerca? Y ¿cuándo explicará las condiciones que privan en el resto del sistema?

Los expertos galos que analizan la situación en la Línea 1 ¿son los mismos que hace unos meses analizaron la situación de la Línea 12 en la que se han detectado problemas de diseño y riesgos de desgaste en el equipo que podrían significar accidentes?

Digan los que digan las autoridades capitalinas, el Metro tiene más problemas de los que se quieren reconocer. Y puede ser que la Línea 1 se encuentre en situación de emergencia. Pero el problema es generalizado.

Y en esa situación, nadie quiere tocar el tema del personal tanto sindicalizado como de confianza, como tampoco se quiere ir al fondo en el conflicto con los vagoneros, pro hablar sólo de un par de los retos que se busca ignorar, pero que tienen un impacto directo en el problema.

Joel Ortega habla de una parte del conflicto en el Metro, que puede ser una de las mas importante, pero que no es el todo.

Y a ese todo es al que el gobierno de Miguel Mancera quiere darle la vuelta, como lo hace en general, al momento en que las demandas de los capitalinos aparecen. El gobierno del Distrito Federal quiere fotos, hacer demagogia y esperar que el tiempo político llegue para intentar nuevas aventuras personales y de grupo. Lo demás es irrelevante.