Antes de 2010, a pesar de no tener una cédula profesional expedida por la SEP, Marcelo Ebrard Casaubon, el ex jefe de gobierno del DF, solía firmar con el prefijo “Lic.” en miles de documentos oficiales. Lo hizo secretario de Gobierno de Manuel Camacho Solís en el DDF, como secretario de Desarrollo Social en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, e incluso ya siendo jefe de gobierno del Distrito Federal. ¿Por tal motivo se puede impugnar la validez de dichos documentos? El líder del PRD en la ALDF, Manuel Granados Covarrubias habla al respecto.
Por Alejandro Lelo de Larrea y Guillermo Pimentel / Tercera de cuatro
El presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), Manuel Granados Covarrubias, reconoce que jurídicamente si existe la posibilidad de impugnar algunos de los documentos que firmó Marcelo Ebrard Casaubon como licenciado sin tener aún cédula profesional, pero antes “debe revisarse la Ley Orgánica de la dependencia correspondiente, para ver si hay un grado de omisión o comisión en las acciones que se hayan realizado ostentándose con un grado profesional que no existía en el momento”.
En entrevista con MENSAJE POLÍTICO, Granados Covarrubias, también coordinador del PRD en la ALDF y en vías de obtener su doctorado en derecho, insiste en que no se puede generalizar que las actuaciones de Ebrard Casaubon firmando como licenciado sin tener cédula profesional puedan propiciar un recurso de invalidez de los mismos, porque además en la mayor parte de los casos estamos ante hechos consumados.
“Tendrán que revisarse los casos. Siempre, cuando los actos emitidos por parte de un servidor público no cumplen con el requisito de legalidad, son impugnables. Es decir, que esté fundado, motivado, que exista un razonamiento, un fundamento legal, pero también que el servidor público esté investido de las atribuciones que le confiere la ley. Si el servidor público no cumple con esos requisitos y atribuciones, esos actos pueden estar afectados de nulidad absoluta o relativa”, explica el abogado constitucionalista.
Granados Covarrubias concede la entrevista el jueves 10 de abril, en sus oficinas, al término de la sesión ordinaria de la ALDF. Días antes, este reportero le entregó el reporte de la cédula profesional del ex jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, emitida por la Secretaría de Educación Pública, cuya expedición está fechada en 2010.
También se le entregaron un par de oficios ejemplo, que signó Ebrard Casaubon en 2005, con el prefijo de “Lic.”, antes de tener cédula profesional, siendo secretario de Desarrollo Social del gobierno de Andrés Manuel López Obrador en el Distrito Federal.
Se sometió a su consideración la revisión de dichos documentos, para que pudiera expresar alguna opinión sobre la posibilidad de que estemos ante una usurpación de profesión por parte de Ebrard Casaubon, por firmar como licenciado sin tener cédula profesional, pero también del riesgo de que pueda impugnarse la validez de dichas actuaciones.
Tras la primera pregunta, el líder parlamentario del PRD expresa: “Los actos administrativos emanados de alguien que se ostenta como profesionista sin serlo y que afectan justamente la esfera de la administración pública, pueden generar nulidad relativa o absoluta de los actos que hayan emitido como autoridad. El caso específico tendrá que revisarse para ver el perfil que se requería para el cargo particular, si dentro de ese marco se establecía tener el grado de licenciado en cualquiera de las ramas específicas, de especialidad para cubrir ese puesto”.
Alto grado de Irresponsabilidad
Sobre el hecho de que el propio Ebrard o cualquier funcionario público firme un documento como licenciado sin tener cédula profesional, Granados Covarrubias dice que “desde el punto de vista ético, moral, no puede ser permisible por cada funcionario público que sin ostentar un título o un grado lo presuma o lo evidencie. Eso, en la parte administrativa son reglas totalmente distintas, los actos emitidos son impugnables, incluso pueden ser hasta actos inexistentes. Puede llevar a un tema de revisión de actos de la administración pública que afecte a las dependencias, más allá de la parte individual o personal, lo que se hace el servidor público representa a los entes públicos, a las instituciones, no se representa a sí mismo. Entonces sí tiene un alto grado de irresponsabilidad quien se ostenta con términos así”.
Precisamente para evitar conflictos legales, resalta Manuel Granados, en la administración pública se da mucho que los actos jurídicos que comprometen a las instituciones los firman los apoderados legales, no el titular de la dependencia. “Por eso no existe un grado de responsabilidad o de nulidad de los actos jurídicos, porque muchas veces se delega al oficial mayor, al director jurídico, a quien tiene la responsabilidad o representación legal, que ahí sí la ley exige que para emitir esos actos deba tener una licencia, un permiso, una patente, como es el caso de la cédula, con la que se acredita tener concluidos los estudios en la materia específica”.
Sobre los convenios entre el Gobierno del Distrito Federal y la federación, firmados por Ebrard como “licenciado” antes de obtener su cédula profesional, Granados Covarrubias insiste en que también será necesario revisarlos, “porque si se firmaron convenios con la federación o las dependencias, dependiendo el grado de atención que desde la administración pública se dé, puede haber o no impugnación. Pero al mismo tiempo digo que si esos actos ya son hechos consumados, muchos de ellos ya no son impugnables por el tiempo transcurrido”.
Lo que sí, es que en temas de esta índole, concluye el legislador, “hay que estar muy pendientes también para que tengamos esta cultura propia de responsabilidad propia, individual, de no ostentar cargos que uno no tiene”.
Dígame “licenciado”
Este martes, Mensaje Político divulgó que, Marcelo Ebrard Casaubon, ex jefe de Gobierno del DF, durante más de 15 años como funcionario en diversos cargos en la administración pública del Distrito Federal, se hizo pasar por lo que no era: licenciado.
Sí, antes de 2010, a pesar de no tener una cédula profesional expedida por la Secretaría de Educación Pública, Ebrard solía firmar con el prefijo “Lic.” en miles de documentos oficiales. Lo hizo como secretario de Gobierno de Manuel Camacho Solís en el DDF, como secretario de Desarrollo Social en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, e incluso ya siendo jefe de gobierno del Distrito Federal.
De acuerdo con el Registro Nacional de Profesionistas de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marcelo Luis Ebrard Casubon puede atribuirse ser licenciado sólo desde 2010 en adelante, toda vez que su cédula profesional, folio 6616855, data de dicho año, como puede corroborarse en una simple búsqueda en el portal de la dependencia, al cual todo mundo tiene acceso.
El propio GDF, en los tiempos que lo encabezaba Ebrard Casaubon, reconoció que la cédula profesional de Ebrard data de 2010. Con fecha 15 de junio se elaboró el oficio “JGDF/DEA/SRH/0446/11 «, firmado por el subdirector de Recursos Humanos, Lic. Mario Ismael Rangel Hernández, en el que se informa: “El Lic. Marcelo Luis Ebrard Casaubon obtuvo el título de Licenciado en Relaciones Internacionales y el número de su Cédula Profesional es 6616865, expedida en 2010”, dice.
Pero Ebrard firmó como «licenciado» antes de ello. Por ejemplo, cuando fue secretario de Desarrollo Social del GDF, en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Se obtuvieron los oficios SDS/1355/05 , SDS/001354/ 2005, SDS/1353/05, SDS/1358/05, SDS/1785/05, (todos en versiones descargables), en los cuales firma como “Lic. Marcelo Ebrard Casaubon”. Todos que datan de 2005, cinco años antes de que Ebrard obtuviera su cédula profesional.
En la Gaceta Oficial del GDF también se observa que Ebrard firmaba como licenciado antes de tener su cédula de la SEP. Por ejemplo, en la fechada el 19 de junio de 2008, se expide una Convocatoria “en la Residencia Oficial del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, en la Ciudad de México, a los 18 días del mes de junio del año dos mil ocho.- EL JEFE DE GOBIERNO DEL DISTRITO FEDERAL, LIC. MARCELO EBRARD CASAUBON.- FIRMA”.
Extractos de la entrevista con Manuel Granados:
—El anterior jefe de gobierno, Marcelo Ebrard, obtiene su cédula profesional de la SEP en 2010, pero antes de 2010 hay muchos documentos, un cúmulo, en la Gaceta del DF, en el Diario Oficial de la Federación, que citan la “rúbrica” de Ebrard como “licenciado. ¿Más allá de una usurpación de profesión, estamos ante el riesgo de que estos documentos puedan ser impugnables o atacables en su validez?
—La Administración Pública tiene en sus leyes orgánicas de las dependencias, todo el catálogo que se requiere para ocupar cargos determinados, en el caso específico si cualquier funcionario público no cumple con el perfil, está incurriendo en una omisión a la ley y por tanto puede tener una sanción.
“Los actos administrativos emanados de alguien que se ostenta como profesionista sin serlo y que afectan justamente la esfera de la administración pública, pueden generar nulidad relativa o absoluta de los actos que hayan emitido como autoridad. El caso específico tendrá que revisarse para ver el perfil que se requería para el cargo particular dentro de ese marco se establecía tener el grado de licenciado en cualquiera de las ramas específicas, de especialidad para cubrir ese puesto.
“En caso contrario, cuando hay un esquema de usurpación de funciones o de profesiones en el caso específico del Código Penal hay una sanción, pero en el caso específico de la administración pública local del Distrito Federal tendremos que ajustarnos a la Ley Orgánica de la dependencia correspondiente para ver si hay un grado de comisión o de omisión en las acciones que se hayan realizado ostentándose con un grado profesional que no existía en el momento.”
—Es decir, ¿sí podría haber alguna posibilidad de impugnar la validez de estos documentos?
—Tendrán que revisarse los casos. Siempre, cuando los cactos emitidos por parte de un servidor público no cumplen con el requisito de legalidad, son impugnables. Es decir, que esté fundado, motivado, que exista un razonamiento, un fundamento legal, pero también que el servidor público esté investido de las atribuciones que le confiere la ley. Si el servidor público no cumple con esos requisitos y atribuciones, esos actos pueden estar afectados de nulidad absoluta o relativa.
“Para ello pues tendrá que estarse también al tiempo de emisión del acto porque muchos de ellos por la temporalidad pueden estar prescritos.”
—¿Qué tan relevante es que alguien que no es licenciado firme como tal? Tenemos un caso concreto del ex jefe de gobierno, pero en general alguien puede firmar como licenciado sin tener su cédula profesional?
—Desde el punto de vista ético, moral, no puede ser permisible por cada funcionario público que sin ostentar un título o un grado lo presuma o lo evidencie. Eso, en la parte administrativa son reglas totalmente distintas, los actos emitidos son impugnables, incluso pueden ser hasta actos inexistentes. Puede llevar a un tema de revisión de actos de la administración pública que afecte a las dependencias, más allá de la parte individual o personal, lo que se hace el servidor público representa a los entes públicos, a las instituciones, no se representa a sí mismo. Entonces, sí tiene un alto grado de irresponsabilidad quien se ostenta con términos así.
—En términos concretos, ¿observa irresponsabilidad de Marcelo Ebrard Casaubon, quien como jefe de gobierno del DF, también como secretario de despacho del GDF, por haber firmado como licenciado sin serlo? ¿O pareciera algo común en la administración pública?
—En la administración pública se da mucho, por ejemplo, que los actos jurídicos que comprometen a las instituciones los firman los apoderados legales, no el titular de la dependencia. Por eso no existe un grado de responsabilidad o de nulidad de los actos jurídicos, porque muchas veces se delega al oficial mayor, al director jurídico, a quien tiene la responsabilidad o representación legal, que ahí sí la ley exige que para emitir esos actos deba tener una licencia, un permiso, una patente, como es el caso de la cédula, con la que se acredita tener concluidos los estudios en la materia específica.
—Ve que hay alguna posible intervención del gobierno federal o de la federación, en este caso concreto en que Marcelo Ebrard firmó convenios como jefe de gobierno con la federación?
—Tendrá que revisarse, porque si se firmaron convenios con la federación o las dependencias, dependiendo el grado de atención que desde la administración pública se dé, puede haber o no impugnación. Pero al mismo tiempo digo que si esos actos ya son hechos consumados muchos de ellos, ya no son impugnables por el tiempo transcurrido.
—Es decir, ¿estaríamos ante algo más que anecdótico?
—Un tema de experiencia, y sobre todo de revisión legal para efecto de que los actos jurídicos de la administración pública sean llevados a cabo con todas las de la ley.
—Entiendo que hay una responsabilidad de Marcelo Ebrard al haber firmado como licenciado sin serlo. Hay una Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos, un código de ética, y otros ordenamientos que pueden invalidar los documentos que firmó Ebrard como licenciado sin serlo. No es único en Marcelo Ebrard. Quisiera saber por qué en su momento no se supo. ¿No se dieron cuenta de que Marcelo estaba en cierto grado infringiendo la ley? ¿Qué pasó? ¿Qué nadie le dijo?
—No estuve cerca de la administración del licenciado Ebrard. La última parte estuve con el doctor Mancera, no estuve en su primer círculo, no podría tener una opinión clara por ello. Lo que yo digo es que todos los servidores públicos antes de la firma de un documento pasa por varias áreas y personajes, antes de que el titular firme. En ese sentido habrá que estar pendiente que se hagan las cosas de manera correcta.
“Recuerdo que el caso de Marcelo Ebrard, del asunto de los policías que fallecieron en Tláhuac, lo destituyen de la Jefatura de la Policía al licenciado Ebrard, por un acuerdo de Fox (el entonces presidente), y el acuerdo estaba fundamentado, pero no estaba motivado y tampoco refrendado. Era un documento totalmente inconstitucional. De acuerdo con el artículo 132 de la Constitución, todos los acuerdos u órdenes del presidente deben estar refrendados por el secretario del despacho correspondiente, en el caso contrario no se cumplen esos acuerdos del presidente, aun cuando estén firmados por el propio presidente.
“El artículo correspondiente de este asunto que establece el refrendo es muy claro, es el 92 Constitucional: ‘Todos los reglamentos, acuerdos y decretos y órdenes del presidente deberán estar firmados por el secretario de Estado a que el asunto corresponda, y sin este requisito no serán obedecidos’. Entonces el artículo 92 se incumplió porque no venía la firma del Secretario de Gobernación, que es quien tiene la relación con las entidades federativas. En ese sentido, era un documento inconstitucional y que había pasado, me imagino que por la consejería jurídica, la particular, etcétera.”
—Entonces se puede decir que la responsabilidad fue de Ebrard, si fuera el caso, al ostentarse como licenciado sin serlo. Pero tuvo que haber pasado por mucha gente. ¿Se podría decir que su gente es cómplice?
—El responsable del acto de autoridad es el titular, es quien lo firma, entonces no podríamos nosotros atribuirle una responsabilidad a otro personaje cuya firma no está estampada en el documento. En materia legal, el que firma se obliga, el que firma está obligado, y por tanto la firma es el requisito jurídico mediante el cual alguien emite en el caso específico una instrucción, orden, acuerdo específico, y eso genera que en la administración pública haya un acto jurídico. En este caso el responsable directo es quien firma ese acto. Y en ese sentido, nada más el grado de responsabilidad varía, porque a la mejor sí tiene atribuciones para hacerlo y la ley no exige que tengas un título, entonces no se incurre en ninguna irresponsabilidad.
Y concluye: “En este tipo de temas hay que estar muy pendientes también para que tengamos esta cultura propia de responsabilidad propia, individual, de no ostentar cargos que uno no tiene”.

