Pedro-Borda-HartmannPor Javier Divany

La tendencia en materia de creación de empleos es positiva, pero es necesario revisar a profundidad la calidad de los trabajos que se están generando, toda vez que se ha observado una caída importante en los ingresos, afirmó Pedro Borda Hartmann, director general de la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (AMEDIRH).

A través de un comunicado la AMEDIRH expresó su preocupación por la calidad en la generación de empleo en México pues las estadísticas laborales en el país muestran que el empleo no ha dejado de generarse, en lo que va del año se han creado 312,306 puestos de trabajo que significan 1.9 por ciento de crecimiento respecto al 2013; es decir casi 30,000 puestos de trabajo por arriba.

Pedro Borda mencionó que hay que mirar con optimismo el ritmo que está teniendo la creación de posiciones laborales, pero de ninguna manera se puede soslayar el análisis del tipo de empleos que se están dando, pues dijo que el índice de precarización de sueldos, la población que está ocupándolos, el nivel educativo que implican y el impacto final que tendrá en la economía.

A finales de 2013, los indicadores asociados con el empleo formal, daban buenos números de afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social, que alcanzó 463 mil 18 plazas, un incremento del 2.9 por ciento con relación al año anterior.

«Al final del año pasado, concluimos con una tasa de desempleo abierto que presentó una disminución que fue de enorme interés para todos y que quedó en 4.25 por ciento. Recordemos que en diciembre de 2012 había estado en 4.47 por ciento.

«No obstante, no podemos cantar albricias pues en 2011 hubo una creación de empleo superior que alcanzó las 711 mil 708 plazas formales de acuerdo con las cifras institucionales», mencionó Pedro Borda.

Para la AMEDIRH uno de los aspectos de mayor preocupación para la AMEDIRH es estimular la creación de empleos que faciliten también la incorporación de los jóvenes, pues de acuerdo a datos reportados por diferentes instancias nacionales e internacionales, el número de jóvenes que no estudian ni trabajan ronda en los 7 millones.

“Esta población juvenil representa un área de oportunidad que requiere ser atendida de manera estratégica a través de políticas públicas puesto que como nación no podemos desaprovechar los bajos niveles de dependencia económica que tenemos y que son la mayor ventaja que trae consigo el bono de la transición demográfica», señala en el comunicado.

Resaltó que «también es un hecho que la formación de los trabajadores debe ser integral para que contribuyan al desarrollo organizacional y que estén en condiciones de ofrecer su capacidad de transformación de los insumos en productos, a la par que logran experimentar desarrollo personal a través de oportunidades diferentes y que agregan valor a su compensación salarial».