norberto-de-aquinoPor Norberto DE AQUINO

Miguel Angel Mancera, titular del gobierno del Distrito Federal sigue empeñado en demostrar que tiene respuesta para todos los problemas de la ciudad de México. El problema es que esas soluciones aparecen siempre, después de que los capitalinos tuvieron que pagar por la incapacidad de las autoridades para proteger a los ciudadanos.

El intento de asalto a mano armada en el hotel Four Seasons en el que una persona resultó herida de bala por proteger sus bienes, demostró con toda claridad, que en el Distrito Federal la autoridad simplemente se dedica a las clases de yoga o a los discursos, pero no a brindar protección a los habitantes de la urbe.

El evento circuló por todo el planeta, lo mismo por las llamadas redes sociales, que por los diferentes medios de comunicación. Y con ello, el mensaje del gobierno capitalino de una ciudad segura, se vino por tierra. Ocultar los hechos es una respuesta usual en el gobierno del DF. Pero esto es algo difícil de lograr cuando la violencia se comete en uno de los hoteles más importantes de la ciudad.

De esta manera, el señor Miguel Angel Mancera dio un paso adelante, pero no para cumplir con su responsabilidad, sino para tratar de impedir que su imagen sufriera un daño mayor.

Y la medida adoptada es como para un concurso en el que los participantes buscan la ruta más corta para escapar de sus responsabilidades, engañar a los observadores y mantenerse intactos a pesar de que la responsabilidad los abruma.

Mancera ordenó a la procuraduría del Distrito Federal crear un protocolo de seguridad para los hoteles de la ciudad. Y para que se vea que se trabaja a fondo, ese protocolo tiene que ser elaborado en colaboración con los hoteleros. Simplemente brillante.

Pero el señor Mancera, en su intento por burlarse de los capitalinos olvida un par de detalles que es de suponerse, pronto explicará.

El primero de ellos tendría que ser el cómo en una ciudad como el Distrito Federal no se tiene un

protocolo como el que ahora se quiere anunciar como si se tratara del descubrimiento más importante de los últimos tiempos en la capital del país.

Se supone que las autoridades tienen planes para las emergencias. ¿Y nunca se consideró una emergencia como el asalto en un hotel de lujo?

Después, si Miguel Angel Mancera fue procurador de justicia del Distrito Federal en la pasada administración capitalina ¿no tendría que explicarnos las razones por las cuales la capital de la República no cuenta con un protocolo como el que ahora demanda como jefe de gobierno?

¿Para qué si se tienen planes de emergencia?

Y finalmente, antes de que nos presenten a los “responsables del asalto”, como lo hicieron en el caso del nieto de Malcom X, que demostró que tampoco se tenía control sobre los antros capitalinos, que incluso cuentan con cuartos de seguridad para interrogar, golpear y torturar a los parroquianos que se rebelan contra las cuenta amañadas que se les presentan.

O como sucedió en el caso Heaven. O como sucede en cuanto caso más o menos importante se registra en la ciudad, más con la intención de cuidar la imagen del señor Mancera que con la idea de proteger a los capitalinos.

La verdad es que las autoridades en el Distrito Federal no pueden con el paquete, ya sea que se trate del Metro, de la inseguridad, de la violencia o del transporte urbano.

Pero para “resolver” los problemas, se toman fotos con líderes en Europa, con presidentes en México o lanzan “iniciativas” llamativas como la del salario.

Y en tanto, dejan a los capitalinos sujetos a su suerte. Y cuando algo sucede, simplemente demandan un nuevo protocolo y repiten su discurso sobre los avances que registra el DF. Avances que por supuesto, solo disfrutan las autoridades capitalinas.