???????????????????????????????????????????????????????????El ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), José Ramón Cossío, consideró importante renovar los planes de estudio en las escuelas de Derecho en México.

En las Jornadas Jurídicas que se efectúan en el Aula Magna de la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Cossío Díaz opinó que las universidades deben profundizar en temas de Microeconomía, Ciencia Política y Sociología, así como contratar a verdaderos profesionistas y que no se limiten a la teoría.

En su ponencia, se refirió al dilema en las nuevas escuelas de Derecho al crear sus planes de estudio, ya que pueden optar por programas tradicionales o crear planes jurídicos interdisciplinarios y con el objetivo de lograr un modelo de egresado con un perfil distinto.

Al impartir la conferencia “El papel de las universidades y el nuevo Estado de Derecho mexicano”, Cossío Díaz consideró fundamental las modificaciones a los programas de estudio porque, sin importar el nivel de calidad de la universidad, se siguen teniendo modelos, autores, libros y métodos muy antiguos.

“Siguen estudiando el libro de don Eduardo García Máynez, un texto de 1936, en 90 por ciento de las universidades del país, y un porcentaje pequeño estudia otros libros de teoría general del derecho, cuando esta es una herramienta importante porque da la visión general de dónde colocar las cosas en materia jurídica”, expuso.

Otra disyuntiva es si los abogados deben saber sólo Derecho o ser multidisciplinarios; si bien todos los planes incluyen teoría económica, esta no es más que una historia del pensamiento económico, que es interesante y genera cultura, pero no herramientas y habilidades para interactuar con miembros de otra profesión y lo mismo pasa con sociología.

El ministro Cossío comentó que hay escuelas que han empezado a actuar buscando una profesionalización en los jóvenes casi desde el inicio, en unas se forman abogados penalistas, en otras de prensa y otras más de comercio exterior, como si estos fueran temas que pueden segmentarse en distintos elementos.

Mencionó que un tema importante es que ahora los jóvenes tienen herramientas tecnológicas y la capacidad para obtener información es impresionante, entonces dar clases ahora es muy diferente a lo que estaba ocurriendo hace cinco años.

Sobre el particular, opinó que se debe tratar de enseñar a los jóvenes cómo utilizar la información para hacer cosas con lo que se ha logrado ordenar y colocar.

Asimismo, continuó, se debe educar en mayor cantidad la teoría general del derecho o el marco de colocación de información, si no se hace así se duplica el conocimiento o caduca, hay libros en la actualidad que ya no explican nada.

En este contexto, planteó que los abogados y las academias no se han preocupado en investigar los efectos de las decisiones que toman los ministros de la Suprema Corte.

La profesión, comentó, debe estar dispuesta a generar condiciones y participaciones para reforzar las leyes y evitar que existan mayores lagunas en las legislaciones de las normas, “porque son con las que uno vive”.

Anticipó que a partir de las nuevas reformas y el contexto actual nacional existirán nuevos campos de acción para los abogados, por lo cual se deberán buscar capacitación en materia de ciencia forense cuando inicien los juicios orales.