El titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray Caso, destacó que México tiene hoy un futuro promisorio con las reformas estructurales y lo que sigue, una vez que se aprueben las leyes secundarias pendientes, es su correcta implementación.
El objetivo es estar a la altura de la histórica oportunidad que el Congreso de la Unión le ha dado a México, el lograr que las reformas se traduzcan en beneficios tangibles para la gente, señaló en la Reunión de Cónsules Honorarios de México.
En el encuentro inaugurado este lunes en la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el funcionario aclaró que el proceso de reformas no resultaría en cambios instantáneos, pues “reformar no es hacer magia, reformar es cambiar a profundidad la estructura de nuestra economía que nos ha impedido crecer por más de 30 años”.
“La implementación de estas reformas va a permitir a México crecer sustancialmente más en los próximos años y décadas que lo que hicimos en los últimos 30 años; eso es lo que México necesita y sobre todo es lo que México merece”, señaló.
Ante los diplomáticos, el encargado de las finanzas públicas destacó que con las reformas estructurales México está nuevamente echando a andar los motores del cambio, para poner al país en movimiento, con la gran prioridad de que crezca más.
Resaltó que en los últimos México ha pasado de ser una economía cerrada a una abierta, y de una economía con crisis recurrentes a una estable, con un sólido manejo macroeconómico.
Sin embargo, acotó Videgaray Caso, persiste el reto del crecimiento económico, que es tal vez el reto más importante, ya que de 1981 a la fecha, el crecimiento ha estado muy por debajo del potencial que tiene el país o de lo que esperaría de un país emergente.
Apuntó que el crecimiento económico de 1981 a 2013 tiene un promedio de apenas 2.4 por ciento, y en los últimos 13 años, de 2001 a la fecha, la tasa apenas es de un promedio de 2.3 por ciento.
Comparó que otros países emergentes como Chile, Irlanda o Corea del Sur han tenido crecimiento en promedio por arriba de 4.0 por ciento, “esto quiere decir que México no ha encontrado todavía una ruta clara para tener un crecimiento económico elevado y sostenido”.
De ahí, argumentó, es que en los 18 meses que lleva esta administración, México ha iniciado un camino de profunda transformación económica, de reformas estructurales que tienen un común denominador: permitir que México crezca más.
“Eliminar cuellos de botella, quitarle el freno al crecimiento, introducir más competencia. Todas las reformas lo que buscan es alentar la productividad”, abundó al referir que en los últimos 33 años, la productividad en el país ha tenido una tasa negativa de 0.7 por ciento.
“Y si queremos tener no solamente más crecimiento, sino mejores salarios, empleos mejor remunerados para las y los mexicanos, necesitamos encontrar la fórmula para acelerar el crecimiento de la productividad, y esto es lo que México está buscando a través de las reformas estructurales”, apuntó.
Tras hacer una exposición de las reformas aprobadas (laboral, educativa, de competencia, financiera, energética y hacendaria), el funcionario federal sostuvo que el objetivo de éstas es cambiar aquellas cosas que no nos han permitido crecer.
Videgaray Caso destacó que la aprobación de estos cambios se logró a través de las instituciones de la democracia.
“La joven democracia mexicana, en la cual hoy en día ningún partido político tiene mayoría en ninguna de las dos cámaras, está llegando a acuerdos, está logrando conciliar diferencias, para poner por encima del interés político individual los cambios que necesita México”.
Esto quiere decir, subrayó, que la democracia mexicana le está ya dando resultados a los mexicanos, y eso es algo que debemos considerar un triunfo político y social de la nación hacia adelante”.
Lo que sigue es tener una implementación completa y eficaz de las reformas que esté a la altura de la oportunidad que los cambios constitucionales y legales hechos han generado.
Señaló que el Congreso mexicano está trabajando en las respectivas legislaciones secundarias en materia de comunicaciones y de energía, las cuales se estarán procesando en las próximas semanas.
“Una vez que se aprueben estas últimas dos piezas de trabajo legislativo en materia de reformas, la responsabilidad del Ejecutivo es su correcta implementación, y este es un proceso de implementación, el cual tendrá la máxima prioridad de la administración que encabeza el presidente Enrique Peña Nieto”, subrayó.
Precisó que todos los procesos de reforma en el mundo, y México no tendría por qué ser la excepción, implican incertidumbre, resistencias, un intenso debate, incluso existen costos para la economía al inicio del proceso de implementación.
No obstante, afirmó, el gobierno mexicano está tomando medidas paralelas a la implementación de reformas para acelerar el crecimiento, por ejemplo, a través del ejercicio oportuno de un mayor gasto público que permita dinamizar la economía.
En entrevista posterior, el secretario de Hacienda informó que hoy se reunió con representantes del Consejo Consultivo Empresarial para el Crecimiento Económico, en el que participan los dirigentes de las principales organizaciones del sector privado.
En este encuentro, dijo, se trabajó sobre una agenda concreta entre las autoridades hacendarias y el sector privado, a fin de tomar medidas a partir de las sugerencias para generar más oportunidades de desarrollo, más empleo y más crecimiento.
Reiteró que en materia de impuestos, el gobierno no propondrá nuevos gravámenes, no se incrementarán los existentes, ni se reducirán los beneficios fiscales para ningún contribuyente en lo que resta de la administración, lo que incluye que no habrá IVA ni en medicinas ni en alimentos, en beneficio de las familias que menos tienen.
“Siempre y cuando las propuestas no impliquen más impuestos o impuestos nuevos, estaremos en una gran disposición para escuchar las propuestas de todo tipo que tenga el sector empresarial”, argumentó.
Por otra parte, comentó que la Secretaría de Hacienda trabaja en medidas para impulsar el mercado interno, como lo dio a conocer el presidente Peña Nieto, las cuales se anunciarán en las próximas semanas, entre las cuales destacan otorgar facilidades a empresas para el uso de dólares en la frontera.

