norberto-de-aquinoPor Norberto DE AQUINO

El problema parecía simple: la queja de los familiares de un menor por supuestas fallas en la atención médica. Y la respuesta fue el aviso de un problema que puede, con facilidad, desbordar toda la estructura oficial en el sector salud. En estos momentos, los médicos, en todo el país, están en pie de lucha. Y el juicio no es otro que a la política social que brinda el estado.

La familia del menor que finalmente falleció en Jalisco, por lo que dicen fue una falla en la atención de parte del IMSS, presentó una denuncia en contra de 17 doctores y enfermeras que de una u otra manera, participaron en el caso del infante.

Y ahí estalló el problema. Sin más, los doctores a lo largo y ancho del país, mostraron que no se requiere de mucho, para unirse, participar y poner en claro cual es el problema del sistema de salud en el país.

El aviso es claro. Y la advertencia también. Los doctores no están dispuestos a cargar con el peso de las fallas del sistema.

Este problema tiene efectos múltiples.

Y el primero de ellos, obviamente, es el tema de la incapacidad del estado para brindar efectivamente, la atención médica que los mexicanos reclaman y merecen.

Después, y sin importar que el gobierno actual no diga nada al respecto, queda a la vista la política de populismo de derecha que significó el famoso “seguro popular” impulsado por los gobiernos panistas.

Y finalmente, la enorme corrupción que existe en el sector salud, en donde los negocios con medicamentos y equipo, no puede ser ocultado.

Pero eso no es todo.

A partir de ahora, las preguntas sobre las promesas de campaña de Enrique Peña Nieto se

multiplican.

Sería por demás sencillo, recordar que se prometió como parte de las soluciones, la unificación de los muchos sistema de atención. Y que hasta el momento, nada ha pasado.

A cambio de esa promesa, se instaló la Cruzada Contra el Hambre, la cual por supuesto, tiene números importantes, pero no soluciones de fondo. Y ello claro está, poco resuelve en el terreno de la salud.

Después, quedaría por atender el problema que ahora aparece, que es el del efecto de la reforma fiscal.

Dicho de otra manera, si el gobierno impuso una reforma fiscal que exprime más a los causantes cautivos y dejó de lado la idea de ampliar la base de esos causantes, ¿cuáles fueron los objetivos?

Si el anuncio fue que se captó mucho más en el terreno de la recaudación en el ciclo pasado, ¿en qué se canalizaron los recursos si, por ejemplo, el sector salud resulta totalmente insuficiente?

La masificación que significó la aparición del seguro popular no encontró respuesta en la ampliación de los recursos. Y ahora, se acepte o no, los hospitales del sector salud no tiene la capacidad para responder a la demanda. La demagogia terminó en desastre.

El problema es obvio. No hay capacidad ni de equipo, ni de médicos, ni de instalaciones para responder a la creciente demanda. Y la denuncia en Jalisco no avisa de negligencia médica, que puede existir, sino de la crisis del estado en lo que a la atención social se refiere.

Y así las cosas, lo que se tiene en la mano es una interrogante simple, pero fundamental: ¿dentro de las reformas estructurales que se han emprendido, no la del sistema de salud tendría que haber sido no sólo la primera, sino la prioritaria?