Por: ROBERTO VIZCAÍNO
- Las informaciones que hablan de una crisis económica en México, tienen un trasfondo intencionado
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Christine Lagarde, del FMI, se mostró gratamente sorprendida por el comportamiento de México
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Su comentario fue en los hechos un desmentido de quienes afirman que el país va mal
Durante las semanas recientes, en la prensa mexicana ha corrido la información y los análisis que advierten que la economía de que México va mal. No pocos de esos informes advierten que la caída se origina en un mal manejo de las finanzas por parte de Hacienda que encabeza Luis Videgaray.
Ciertamente hay elementos que advierten que la economía no repunta, elementos que lo mismo provienen de Banco de México que de Inegi y de otros indicadores gubernamentales.
Esta semana, ante comisiones senatoriales, el subsecretario de Hacienda Fernando Aportela reconoció que efectivamente ocurre que no hay repunte, pero dejó en claro que la economía mexicana está muy lejos de estar en crisis o de enfrenar una situación insalvable, sin opciones ni salidas.
Ayer finamente el secretario de Hacienda, Luis Videgaray salió a explicar que el contexto nacional e internacional no es favorable para un crecimiento como el que había previsto él mismo a principios del año y que los ajustes de las reformas hacendaria y financiera han creado nuevos procesos de respuesta ciudadana que todavía deberán pasar algunas aduanas.
Igual que Aportela, Videgaray desechó que la baja de crecimiento signifique una crisis y ponderó el que hacia fines del año la economía mexicana vivirá otra circunstancia.
Enumero las formas en que el Gobierno está cumpliendo con el Presupuesto de Egresos y los efectos que esto está teniendo en amplios sectores de la población.
Hasta ahí las informaciones de uno y otro lado explican el contexto.
Sin embargo existen datos importantes hacia el interior del círculo cercano a Peña Nieto que advierten que las críticas hacia el manejo de la economía por parte de la actual administración, provienen de sectores del capital y la empresa muy dolidos por los efectos causados en sus negocios por la reforma Hacendaria y Fiscal.
Se terminaron ciertos privilegios que les garantizaban no sólo importantes utilidades, beneficios de miles de millones de pesos, sino prerrogativas de recuperación de montos fiscales que al final de cada año eran como “grandes bonos” de navidad.
Estos sectores y personajes son quienes, afirman en las cercanías del secretario de Hacienda y de la Presidencia, han movido informaciones en los medios que tienden a presionar al presidente Enrique Peña Nieto para que promueva una reforma a la reforma hacendaria a fin de ”flexibilizar” los cambios fiscales.
En lo particular estos sectores y empresarios han apretado la pinza al dejar de crear nuevos empleos y al ajustar sus políticas de contratación para generar mayor desempleo.
Son viejos y probados métodos ante los cuales los gobiernos anteriores actuaban de inmediato para intentar contentar a los inconformes.
En esta ocasión no ha ocurrido así y el presidente Peña Nieto y su secretario de Hacienda ha dialogado con ellos, los han escuchado, pero han mantenido su decisión de continuar con las reformas.
Estos mismos sectores son los que actuaron tras el reclamo echo por un grupo importante de obispos quienes, sin que sea su tema, afirmaron que el Gobierno es el causante de la crisis económica que vive México.
Videgaray y Peña Nieto lo dejaron correr. No respondieron. Los del Episcopado sólo eran un espejo donde el interlocutor o los interlocutores eran otros.
Con quien han hablado a fondo es con Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del Consejo Coordinador Empresarial y empleado de los dueños del dinero. Correa de transmisión, puente de negociación, el oaxaqueño Gutiérrez Candiani es el mensajero de unos y otros en la búsqueda de acuerdos para acabar con las tensiones y darle curso al nuevo sistema de recaudación fiscal en México.
CAPACIDAD DE RESPUESTA
Mientras esto ocurre, el secretario Videgaray y el presidente Peña Nieto juegan sus cartas. Hace unas semanas, aprovecharon la visita del mandatario a España, para armar un Seminario que sirvió para que el Gobierno mexicano explicara a los empresarios y analistas europeos el alcance de las reformas y los objetivos que se quieren alcanzar.
Un pivote especial en este juego de repuestas y explicaciones del momento mexicano, ha sido la secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu quien ha viajado a prácticamente todas las regiones del mundo para sostener encuentros con grandes empresarios y darles una visión de lo que está ocurriendo en México.
Cuenta sin duda que el sector turístico mexicano es el de mayor crecimiento en los últimos 2 años.
Ayer el presidente Peña Nieto tuvo u encuentro en Los Pinos con la francesa Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, quien al salir dijo:
“Estoy muy impresionada por el curso de las reformas de la economía mexicana y con la determinación del equipo. Todo esto reafirma la solidez y estabilidad de la economía mexicana”.
Esas 30 palabras tienen un valor inmenso para el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.
La señora Lagarde fue ministra de Finanzas de Francia y el cargo que hoy ocupa es el de la cúspide del sistema financiero del mundo desarrollado.
La francesa no es una persona que ande haciendo declaraciones a modo para salvarle la cara a ningún ministro de Hacienda o para darle el apoyo a ningún mandatario en el mundo.
Si lo dice es porque lo cree con base en su experiencia y conocimiento. De ahí la valía de lo que dijo.
Es en 30 palabras el desmentido de que México vive una grave crisis económica. Y quienes querían un pronunciamiento, a favor o en contra, ahora valoran lo que ha dicho.
El presidente Enrique Peña Nieto habló con ella acompañado por el secretario Luis Videgaray. Antes ella conversó en privado con Austín Carstens, gobernador del Banco de México.
Durante el encuentro en Los Pinos, Peña y Videgaray le explicaron las reformas estructurales aprobadas, que tienen el objetivo, le dijeron, democratizar la productividad para lograr un mayor crecimiento y un desarrollo más incluyente.
En la mesa se pusieron los informes de la economía mexicana y de las finanzas públicas, así como una amplia explicación del nuevo sistema financiero, y de la estrategia de manejo de riesgos macroeconómicos.
Al abordar este punto, le hicieron notar el bajo déficit de cuenta corriente, el tipo de cambio flexible, la cobertura de precios del petróleo, el elevado nivel de las reservas internacionales y la Línea de Crédito Flexible con el propio FMI.
La conversación derivó luego en la coincidencia respecto del mayor dinamismo de la economía mexicana, a partir de abril del presente año, alago que ya se refleja en diversos indicadores macroeconómicos.
Durante el encuentro, se destacó la buena relación que existe entre el gobierno y el FMI en temas de relevancia para la economía mexicana, y se reiteró el compromiso con la estabilidad macroeconómica como condición necesaria para lograr un mayor crecimiento sostenido y más incluyente.

