05El presidente de la Mesa Directiva del Senado, Raúl Cervantes, consideró que es necesario construir una agenda común con el gobierno y los órganos legislativos de California, Estados Unidos, para resolver el problema de los niños migrantes.

Al recibir al gobernador Edmundo G. Brown y a legisladores californianos, Cervantes Andrade consideró que es momento de construir una etapa de colaboración con California para atender esta problemática, así como las afectaciones al medio ambiente en la frontera.

Durante la reunión celebrada en el Senado de la República, el presidente de la Mesa Directiva destacó que el tema de los menores migrantes no acompañados se convirtió en un problema humanitario, por lo que es urgente encontrar conjuntamente una solución.

Expuso que se tienen que establecer protocolos humanitarios sobre el tratamiento que se tiene que dar a los niños migrantes que son deportados a sus países de origen, así como establecer mecanismos para atacar las causas que generan esta problemática.

Refirió que California es el estado con más población de origen mexicano en Estados Unidos, por lo que se debe impulsar una relación bilateral que permita el desarrollo económico y los intercambios culturales y educativos, siempre al tener como eje principal el respeto a los derechos humanos.

A su vez, Brown consideró que es el momento de construir una nueva etapa de colaboración entre Washington, México y Centroamérica, a efecto de resolver esos problemas, por lo que consideró que esta reunión podría ser un buen inicio para ello.

El gobernador de California señaló que se debe tener un mayor enfoque para atender temas en materia de energía, migrantes, educación, cultura y economía, pues todos estos factores se ven afectados por la proximidad.

Además, se refirió a la reforma energética que se encuentra en proceso en México, y recomendó a los legisladores mexicanos tener “mano dura” en la regulación al cambiar el mercado de energía y tener compañías de petróleo privadas.

A su vez, la senadora Gabriela Cuevas subrayó que la frontera entre México y Estados Unidos es ejemplar en el mundo por su dinamismo, pero “también es una realidad que tenemos deudas pendientes de ambos lados en materia de derechos humanos”.

La presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores dijo que es la primera vez que se le llama crisis humanitaria a algo y la respuesta de algunos estados es meter soldados en lugar de una solución verdaderamente humana.

Señaló que según datos del gobierno estadunidense una cuarta parte de los 57 mil niños migrantes no acompañados son mexicanos y reconoció que muchos de ellos escapan de condiciones complicadas en sus lugares de origen, por lo que regresar podría representar un peligro para ellos.

A su vez, el presidente del Senado de California, Kevin de León, dijo que el papel de los legisladores de ese estado es “hacer lo posible para defender los derechos de los migrantes y crear políticas para contrarrestar el alto índice de carbono en la atmósfera”, entre otros.

En la reunión estuvieron presentes los cónsules generales de México en California, Carlos González; Sacramento, Andrés I. Roemer Slomianski, San Francisco, Carlos Ponce Martínez; San José, Carlos Manuel Sada; y Los Ángeles; María de los Remedios Gómez, entre otros.