norberto-de-aquinoPor Norberto DE AQUINO

El regreso a clases de algo más de 26 millones de alumnos en todos los niveles educativos, reabrió el viejo tema de la calidad de la educación y la insuficiencia de recursos en el sector. Y ahora, con el añadido de que Mexicanos Primero, desea controlar los abusos, pero sin entrar de lleno en el tema.

El retorno a las aulas encierra, como es costumbre, el asunto de los abusos. La falta de escuelas y la necesidad de improvisación de aulas. La mala calidad de la enseñanza por culpa de los maestros, y la evidente falta de dinero para resolver muchos de los problemas.

Y aquí es donde la situación no cuadra ni con las promesas, ni con las acciones.

El tema educativo fue, como lo es siempre, teme importante en la campaña presidencial pasada. Se habló de la gran reforma educativa. Pero a la hora de la verdad, se toleró que en el Senado de la República se realizaran ajustes que, ahora se puede ver con toda precisión, impidieron los pocos avances que se intentaban.

Así las cosas, habría que recordar todo lo sucedido en estos casi dos años de gobierno priísta, para entender mejor lo que se ve ahora con el inicio de clases.

Es sencillo recordar como se tomó la decisión de detener a Elba Esther Gordillo. Pero lo que pocos quieren recordar es la forma en que se llegó a ese punto.

Se realizó una campaña feroz en contra de los maestros. Se habló de la mala calidad en la enseñanza. Se destacaron las ausencias del magisterio y se plantearon dudas sobre el futuro de los infantes en el país.

Mexicanos Primero formó parte de esa campaña de manera destacada. Y se habló de la penosa situación que prevalecía en un sinnúmero de escuelas en el país. Sin vidrios, sin baños, y muchas veces, sin paredes.

Lo que nunca se dijo es que todo ello, sin excepción, tenía que ver con la responsabilidad del

gobierno más que de los maestros. Incluso la certificación de los mentores corre a cargo del estado y no del sindicato.

Pero el objetivo estaba marcado. Y la señora Gordillo fue detenida y encarcelada. Pero nada en el sector educativo cambió. La problemática es la misma. Y las soluciones no pasan de formar parte de los discursos.

Ahora, hay un nuevo formato. El campo de los abusos. Y el conteo del dinero que se pierde en ese campo.

Pero ¿y el debate de fondo?

Parece obligado, después de todo lo vivido, entrar de lleno a una discusión en la que se aclare, por ejemplo, ¿cómo es que se habla de cantidades de dinero enormes destinadas a la educación, cuando en realidad en lo que se gasta en es burocracia en el sector educativo?

Tal vez se podría plantear, con seriedad, qué es lo que organizaciones como Mexicanos Primero proponen en el fondo, ya que son generalmente bastante bueno en criticar, pero no para plantear proyecto de largo alcance que vayan más allá de las generalidades.

En educación es bien poco lo que se ha logrado. Se intentó jugar con las imágenes, pero todo lo que se logró fue eliminar a un rival político, para dejar crecer otro que ahora no se sabe como controlar.

El dinero en educación no termina en las aulas. Ni en la capacitación de los maestros. Ni en un apoyo real para los estudiantes. Termina en manos de la burocracia y en el impulso a los discursos oficiales que simplemente, no van al fondo del asunto.

Ayer se reiniciaron las actividades educativas. Las ciudades vivieron el caos de cada arranque de clases. Y las partes interesadas en el control del área educativa dieron rienda suelta a su nueva campaña en la que, todo lo que importa realmente, es encontrar la forma de más tarde o más temprano, llegar al manejo de un sector que como negocia, significaría cantidades que nada tendrían que envidiar a los negocios que se anuncian en el área energética