GarfiasPor Francisco Garfias

Una voz femenina, cuidadosamente seleccionada, daba la señal de alerta a los defeños la noche del viernes pasado:

“¡Cuídense! Mañana viene gente de Oaxaca e Iguala. Van a tomar Perisur, el Sam’s, Walmart, en diferentes puntos. Es gente de la CNTE, entonces gente peligrosa. La salida a Cuernavaca está cerrada. Al rato cierran la de Pachuca y Puebla. Están alertando la presencia del Ejército y manifestaciones en Plaza Antara.

“Mañana va a haber una manifestación en la Estela de Luz. También en el Zócalo, Los Pinos y en la casa de Peña Nietoen Las Lomas. El domingo planean cerrar Parque Lira, Reforma y Circuito para que no lleguen las manifestaciones.

“Las cosas están muy delicadas. Si no tienen a qué salir, nooo saaalgan…”.

La anónima grabación la recibí un par de ocasiones en el celular. Conozco gente a la que le llegó hasta cinco veces.

Pero nada de lo arriba mencionado ocurrió en todo el fin de semana. Fue una estrategia para distorsionar la realidad, atemorizar a la población, criminalizar la protesta.

Es evidente que quieren crear la percepción de que la clase media y alta está en peligro frente a esa “gente peligrosa” que se manifiesta en solidaridad con los chavos de Ayotzinapa.

No fue lo único. El sábado circuló también, en las redes sociales, un texto firmado supuestamente por “el Comité Central de la Comunidad Judía en México” que alertaba sobre la posibilidad de que las manifestaciones llegaran a la llamada Casa Blanca.

Particular énfasis pusieron en pedir que se multiplicaran las precauciones en la zona delimitada entre Monte Líbano, Cofre de Perote y Sierra Guadarrama, ubicada en la exclusiva colonia Lomas de Chapultepec.

“Recomendamos a las personas que viven o circulen por esa área que tomen precauciones. No dejen automóviles estacionados en la calle y cierren bien sus viviendas y oficinas”, decía el texto.

Falsa alarma también.

Es cierto que el vandalismo no ha faltado en algunas manifestaciones en la Ciudad de México. Allí está la quema de la Puerta Mariana de Palacio Nacional; el incendio en la estación Ciudad Universitaria del Metrobús; los bloqueos a Insurgentes en sus dos sentidos y de la salida a Cuernavaca.

Pero nada del cataclismo anunciado para este fin de semana ocurrió. Pura rumorología que en nada ayuda a un país que vive una grave crisis que desbordó con la barbarie de Iguala, y que puso al desnudo una realidad que todos conocíamos, pero que pocos querían ver: el grado de colusión entre las autoridades y el crimen organizado.

¿A quién le interesa atemorizar y dividir al país?, ¿poner a los pudientes y a la clase media en contra de los que protestan por el inaceptable crimen ? Son preguntas.

  • Es cierto que los normalistas de Ayotzinapa, semillero de la guerrilla, no son precisamente una perita en dulce. Pero los chavos desaparecidos estaban todos rapados. Eran de reciente ingreso.

Sé que es políticamente incorrecto decirlo, pero tenemos informes de fuentes que sabemos confiables que algunos de ellos fueron enviados con engaños al matadero por malosos del grupo delincuencial contrario a Guerreros Unidos (Los Rojos).

Creían que iban a botear a Chilpancingo y los llevaron a Iguala. Consta en declaraciones.

Lo sabe el gobierno, lo saben los normalistas, lo saben los habitantes de la zona, lo sabe la fiscalía, lo saben los abogados, pero nadie se atreve a decirlo.

  • Hundido en sus errores y contradicciones el PRD se canibaliza. El llamado a renunciar que le hizo el emblemático Cuauhtémoc Cárdenas, líder fundador de ese partido, a Carlos Navarrete atizó la fratricida lucha.

El profesor René Bejarano sumó su voz a la del ingeniero. Pidió que la dirigencia ponga a disposición sus cargos.

Jesús Zambrano, presidente del PRD cuando la barbarie de Iguala ocurrió, tuvo una airada reacción. Nos dijo:

“No me sorprende que los que quieren destruir al PRD, como Encinas, o que los que se constituyeron en evidente minoría, como Bejarano, Padierna y sus súbditos, digan que están de acuerdo con esa limitada visión (de Cárdenas) porque piensan que es el momento de recuperar espacios que no ganaron en las recientes elecciones internas.

Zambrano no comparte ni el diagnóstico ni la propuesta de solución de Cuauhtémoc. “Comete el error estratégico de perder de vista la dimensión y profundidad de la crisis nacional en la que estamos inmersos. Al final, es una propuesta que contribuye al mantenimiento del statu quo.”

La respuesta de Navarrete a Cárdenas fue mucho más diplomática. Así debía ser. Está en funciones.

Le dijo al ingeniero:

“Usted nos propone renunciar y nombrar una dirigencia provisional que haga precisamente lo que el partido ha hecho en el último año.

“Sugiere que esa dirección se integre con representación regional y de las corrientes de opinión existentes. Sólo hay que decir que de esa manera se han integrado la actual dirigencia nacional y las 32 dirigencias estatales.”

El presidente del PRD le propone a Cárdenas una reunión para evaluar juntos el momento por el que atraviesa el partido, y acordar que, en acatamiento a la legalidad partidaria, su propuesta sea valorada por el Consejo Nacional el próximo 29 de noviembre.

“Ahí, en el máximo órgano de dirección del partido, cuando no esté reunido el Congreso Nacional, al cual usted pertenece, se podrá debatir su propuesta. Y todos deberemos acatar lo que al final se resuelva”, prometióNavarrete.

  • Morena ya bateó a Lázaro Mazón. Lo hizo oficialmente en el Consejo Estatal del nuevo partido en Guerrero. No será candidato a gobernador de esa agrupación política como alguna vez pensó El Peje, con el cual, por lo demás, ya ni se habla.

Y es que don Lázaro, reconocido impulsor de la candidatura del matón Abarca para la alcaldía de Iguala, se adelantó a lo que se venía.

Anunció que debido a que los morenos le iban a retirar su apoyo para buscar la gubernatura del estado, iba a hacer algunos cambios. “Tenemos algo de capital político y nos vamos para otro lado”, dijo.

¿Se sumará a la coalición que se construye alrededor deLuis Walton?, es pregunta.