De manera sorpresiva principalmente para el sector aéreo, el pasado 24 de octubre el Titular de la SCT Gerardo Ruiz Esparza dio a conocer los “cambios” tanto de la Subsecretaria del Transporte, como en las Direcciones del AICM, ASA y DGAC cuya decisión orquestada desde los pinos trae connotaciones tendiente más que en fortalecer el medio aéreo del país, el tratar apuntalar la tibia carrera en privilegio dentro del servicio al funcionario del sector aéreo a fin de perfilarlo al “ascenso”, a toda personal brillantez aunque esto sea de manera poco osada.
En la acostumbrada analogía del carácter “todológico” en la historia de los funcionarios de nuestro país, esos consolidados principalmente en administraciones priistas, quienes dada su “muy probada capacidad” –aunque nunca se dice de que-y muy a la usanza del típico “dedazo” son asignados a todo tipo de encomiendas sin importar la experiencia y el perfil que estos “estudiados” ostenten, no pudiendo faltar en el ejercicio de las enunciadas practicas al remover ese titular de la SCT de la Subsecretaria del Transporte a Carlos Almada quien en materia de transporte ahora pasa a la nada vinculante diplomacia con ese sector, sustituido por Yuridia Mascott Pérez la transexenal Directora del Servicio Postal, esa a quien aún le pesa la sombra de la duda sobre el destino de los nada despreciables 11 mil millones de pesos que le fueron asignados durante los últimos 6 años de su gestión a cambio de ninguna mejora en el precario servicio imperante de nuestro correo, cuyo cuestionable destino de esos montos salieron a flote vía la cámara de diputados el año pasado, sin que la fecha sea algo plenamente esclarecido, pero quien se ejerce en el cargo público muy displicentemente ante la complacencia de sus superiores.
Pero en el caso de los Directivos del sector aéreo hay atípicas variantes en tales designaciones más vistas como “enroque” que como cambio bajo la óptica de la Función Pública, pues estos tan solo se “recorren” en el asiento directivo aéreo tripartita no unilateral dejando alguno grandes aristas en las nuevas encomiendas.
LAS SEMBLANZAS
ALFONSO SARABIA DE LA GARZA: Si no es necesariamente el más beneficiado para todo efecto de ascenso si lo es en materia de tranquilad, pues el AICM termina invariablemente siendo todo un dolor de cabeza, una real complicación de vida personal para quien lo dirija, sino que se lo pregunten a sus antecesores quienes han salido de ahí con más pena que gloria por temas candentemente ríspidos en materia de función pública por lo que implica esa mole llena de prerrogativas en intereses de gran envergadura y de muy diversa índole, que van desde el desempeño y función de diversas dependencias gubernamentales tanto federales como locales, la iniciativa privada (comercios y aerolíneas principalmente) y la propia estructura a su interior cuyas aéreas manejan grandes partidas incididas en muy considerables montos sobre todo en materia de seguridad, comercialización, mantenimiento y operaciones, sin embargo Sarabia logró durante su gestión no solo erradicar importantes vicios en materia de las sustanciales licitaciones, sino que también abatió de algún modo todo tipo de intereses creados en materia de Seguridad y Operaciones –por nombrar solo algunos- en vicios de índole incluso penal en cuyas medidas
cercenó cabezas importantes como la del Lic. Rubén Cruz y la del Ing. Luis Calderón de Seguridad y Operaciones respectivamente quienes salieron fulminados laboralmente con sus principales subalternos de momento solo con el beneficio de la duda –por decir lo menos- y en espera de lo que determine la contraloría interna, así mismo no sólo adjudico diversas NOM´s a favor de ese AICM, sino también lo certificó al estándar internacional ante la FAA en materia de seguridad operativa cosa nada menor, dejando a su sucesor amasados 160 mil millones de pesos para la inversión de la nueva terminal, esa anunciada con bombo y platillo cuya consolidación en ese alcance está solo en la imaginación de quienes auspician tal proyecto en ese sitio.
Ahora al frente de la conocida “ASA residual” Sarabia encontrará una dependencia de menor complicación pues esta se sostiene básicamente en la venta de turbosina en toda la red aeroportuaria del país y en la ´prestación de servicio aeroportuario menor.
GILBERTO LOPEZ MEYER: Regresa a sus orígenes pues después de ser dirigente del Colegio de Pilotos en el pasado, éste ya había asumido la dirección de esa DGAC, de denotada capacidad ambivalente, amplio conocedor en materia legal, administrativa y técnico-operativa, pero sobresale en ser todo un experto en “nadar de muertito” en el servicio público, fué todo un operador político durante el complejo manejo del caso del accidente de aviación de Juan Camilo Muriño acallando y atenuando las responsabilidades rondantes al entorno de funcionarios de alto nivel ante la naturaleza de tan lamentable pero estridente hecho a favor de su entonces “patrón” el Dr. Luis Tellez K. el Director de la SCT durante tal accidente, López Meyer estando designado al frente de ASA había sido nombrado hace un par de años como Director del AICM, cargo en el que duró sólo dos semanas al percatarse colmilludamente en lo delicado de su posición ante ese “hervidero de hormigas” por lo que “negoció” su regreso a la dirección de ASA la paraestatal.
ALEXANDRO ARGUDIN L: Este si es todo un caso, de formación no aeronáutica, se desempeñó como Gerente en varias áreas en ASA –donde de algún modo lo ubico cuando ambos éramos “funcionarios de medio pelo” en esa dependencia- es controlador y obsesivo pero hábil en manejo emocional tendencioso, capaz de convencer hasta a las piedras, fué de los que dada su “incondicionalidad” logró “hueso” al emigrar a la CFE con personal perteneciente al “equipo” de Juan Antonio Buentello Medina cercano a Alfredo Elias Ayub el entonces Director de la paraestatal, posteriormente logró posicionarse como Director del aeropuerto de Toluca, donde entabló nexos con el actual Director de la SCT, cuando este tenía esa misma Dirección pero a nivel estatal, mismo quien ahora como se podrá observar le da el espaldarazo al perfilarlo como el “delfin” sexenal en la aeronáutica de Peña al nombrarlo ahora Director del aeropuerto más importante del país, sin embargo aun y cuando ya se desempeñó como funcionario de bajo perfil en ese, Agudín denota tal vez no tener la visión integral sobre el gran calado en su actual designación pues habrá de lidiar no solo con la responsabilidad indirecta en el desempeño de las mafias internas a ese AICM en materia de narcotráfico, tráfico de inmigrantes y hasta de robo y violación de equipaje –entre otros- que han sido lacerantes históricamente para todo funcionario de seguridad, aspectos colaterales a su representatividad, sino que también tendrá en su haber la prueba de fuego que está irónicamente al interior de la estructura misma de ese AICM donde tendrá toda directa responsabilidad e injerencia en las pugnas internas no solo entre los
funcionarios de diverso rango durante el manejo de los exacerbados montos para implementación de diversas disciplinas demandantes de servicios aplicables a la infraestructura aeroportuaria y sus operarios, cuyas licitaciones y asignaciones muchas veces amañadas de manera directa abren diversos intereses entre los sub-grupos de control vinculados con diverso personal de las varias representaciones internas, además aunado a la de los intereses legítimos de los diversos operadores comerciales, aerolíneas, servicios complementarios en las diversas zonas, siendo todas estas entes quienes globalmente se constituyen en ese “hervidero de hormigas” sumamente difícil de controlar sobre todo por la complicidad existente al interior de la misma de la planta laboral de los enunciados funcionarios quienes tienen ramificados extensos intereses creados, por lo que aun con su parcial experiencia pero carente capacidad de formación en la materia, es inminente que el bipolarezco funcionario esté próximo a enfrentar diversas batallas por librar en lo que bien podría ser su propio Waterloo, en ese sórdido “campo de guerra” laboral llamado AICM, durante su Icarezco vuelo de altura a pleno sol en los aires del Servicio Público Federal.
PARA CCO NOTICIAS ANTONIO PINEDA

