diputadosEl pleno de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión exhortó al Ejecutivo federal a declarar 2015, “Año de la Ley Agraria”, debido a que el próximo 6 de enero se cumplirán cien años de haberse expedido.

En la sesión de este martes, los diputados y senadores que integran la Permanente piden que además se emita una moneda, estampillas postales, billetes de lotería y se inscriba la leyenda “2015, Año de la Ley Agraria” en la papelería oficial de los Poderes de la Unión.

En el punto de acuerdo que presentó el diputado federal del PRI, José Rubén Escajeda Jiménez, se precisa que el motivo de la petición es por la conmemoración del Centenario de la Expedición de la Ley Agraria del 6 de enero de 1915, lo que representa que es la primera legislación en la materia.

El promovente argumentó en tribuna que gracias a esta ley, y a sus casi cien años de vigencia, hoy en día existen miles de núcleos agrarios a través de los cuales campesinos, comuneros y ejidatarios contribuyen al desarrollo agropecuario del país y garantizan en gran parte la alimentación de las familias mexicanas.

La ley, agregó, está integrada por sólo 11 artículos y un transitorio; contiene las demandas más sentidas expresadas por el presidente Francisco I. Madero, contenidas en el Plan de San Luis, donde se hacía referencia obligada del problema agrario en el país y se proponían soluciones.

El legislador enfatizó que la Ley Agraria fue el punto de referencia para lo que posteriormente se plasmaría en la Constitución de 1917, a través del artículo 27, donde se otorgó la garantía de la propiedad social y colectiva de la tierra, y de los derechos comunales, que hoy en día se reconocen en la Constitución Política mexicana.

Durante la discusión, el senador del PRD, Ángel Benjamín Robles Montoya, resaltó que actualmente la crítica situación del campo es irrefutable y existe una dependencia alimentaria de casi el 50 por ciento, principalmente de Estados Unidos.

Consideró que el exhorto al Ejecutivo federal debería ser para atender la marginación y la pobreza que existe en el campo, por lo que estimó imprescindible emprender programas de modernización de la administración pública de manera integral y a fondo.

Lo anterior, para que se opere con mayores índices de eficiencia en beneficio de los productores del campo mexicano, de su productividad, innovación y de desarrollo de sus capacidades.

Finalmente, propuso incluir en el punto de acuerdo solicitar “un verdadero rescate al campo y no sólo medidas ornamentales que de nada le sirven a la población”.