Nueva York. marzo. SEMlac/SeMéxico.- En México el presupuesto para la igualdad entre hombres y mujeres se ha convertido en una acción positiva. Creció en 8 años 69.9 por ciento; ha servido para detonar procesos de políticas públicas y apoyo para el empoderamiento de las mujeres, especialmente en proyectos productivos. Ahora se buscará una fórmula para captar recursos vía impuestos.
De cualquier forma el presupuesto todavía es insuficiente para lograr las metas que en esta administración se ubican en el Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y no Discriminación contra las Mujeres (PROIGUALDAD).
Como experiencia positiva, lo que en México se ha hecho fue presentado en el 59 periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer por Isaac Gambo Lozano, jefe de control presupuestal de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, quien informó que ha acompañado en la construcción del presupuesto a legisladoras y organizaciones no gubernamentales.
Acá, en estas sesiones se debate el futuro de la mitad del mundo para después de 2015, tras una evaluación que significa todavía grandes vacíos y peligro de retrocesos.
Lo cierto es que el presupuesto de género en México no ha dejado de crecer, se transfiere a los gobiernos estatales, a los municipios y a otros organismos autónomos. Además tiene un mecanismo de transferencia a grupos organizados de mujeres que entre 2012 y 2014 creció cinco veces, no obstante se necesita la cooperación del sector privado y formas creativas de recolección de recursos.
La novedad de este presupuesto de género, que es un anexo etiquetado en el Presupuesto Federal, tiene dos características: por ley no puede reducirse y no puede ser utilizado para otras acciones. Así lo establece la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria. Actualmente puede ser monitoreado y rinde cuentas cada tres meses.
Todo ello se dijo en una mesa redonda donde participo Zohra Khan, consejera política de ONUMujeres, Ib Petersen, representante permanente de Dinamarca en la ONU, y Hiroshi Minami representante de Japón en la asamblea de la ONU. Ahí el funcionario de hacienda Gamboa Lozano dijo que la experiencia mexicana ha sido un largo proceso de múltiples esfuerzos, destacadamente de las mujeres feministas, de la academia, el activismo y legisladoras, lo que ha dejado en claro que hay un presupuesto etiquetado que llego este 2015 a los más de 24 mil millones de pesos, más presupuestos sectoriales y de otros programas.
El debate mostró que sin embargo los presupuestos de género, tras los compromisos de Beijing, como otras políticas públicas no han logrado cerrar las brechas de desigualdad en ninguna parte del mundo, esto es, todavía hay discriminación, violencia contra las mujeres y numerosos sectores del mundo donde las mujeres no tienen andamiaje normativo para su libertad y sus derechos.
El delegado mexicano dijo que ese presupuesto en México puede ser vigilado, es transparente y se ha orientado a enfrentar los problemas más urgentes: empoderar a las mujeres en la economía, que tengan dinero para desarrollar empresas propias, destinarse a los distintos programas de prevención y atención a la violencia contra las mujeres, que incluye el acoso sexual y laboral y a los programas de transversalidad, es decir los que deben poner en práctica las instituciones para transformar la mentalidad y adoptar cambios de conciencia.
Informó igualmente que el aumento de recursos que este año fue de 5 por ciento, ha facilitado que durante 2015 lleguen a 21 las unidades de género en la administración federal, sin dejar de señalar que en 2013 se crearon 7, en 2014 fueron 8, y en 2015 se crearan 6. Estas unidades, antes enlaces, tienen categoría de subdirecciones o direcciones generales, están encargadas de los programas sectoriales para avanzar en la disminución de la discriminación y la atención estructural de la violencia contra las mujeres.
Diversos asuntos saltaron en esta mesa redonda, una de las más de 200 actividades paralelas en este periodo de sesiones conmemorativo de los 20 años desde que se acordó la plataforma de Acción de Beijing en 1995.
Ahí se reconoció claramente que sin recursos no hay posibilidades de avanzar. Por ejemplo el delegado de Dinamarca, hizo notar que con todo y la democracia y las políticas de igualdad en su país, tuvieron que pasar 96 años para elegir a una primera ministra. Igual se puso sobre la mesa que el órgano de Naciones Unidas para promover la igualdad sustantiva, apenas tiene un mínimo presupuesto para actuar, de 0.02 por ciento, según la doctora Laura Carrera o de 3,2 por ciento que señaló el representante finlandés que además es presidente de la junta ejecutiva de ONU Mujeres.
Lo cierto, como destacaría la señora Zohra Khan, los países que debían donar suficientes recursos en estos 20 años, no lo han hecho. A pesar de que Japón, como explicó el señor Hiroshi, ha destinado a ONU Mujeres 3 millones de dólares.
El debate sobre los fondos para la igualdad de género continuará en los próximos días.


