nemer 27 3La política social de nueva generación que impulsa el gobierno de la República, está enfocada para que las mujeres más pobres puedan tener verdaderas oportunidades de desarrollo, aseguró el subsecretario de Desarrollo Social y Humano de la Sedesol, Ernesto Nemer Álvarez.

Sostuvo que mediante la capacitación para el trabajo, la inclusión financiera y el impulso de proyectos productivos que les permitan mejorar su calidad de vida y la de sus familias, las mujeres mexicanas se pueden integrar al cambio mundial que se ha registrado en el papel que juega el sexo femenino en el desarrollo.

En el municipio de Luvianos, Estado de México, al acompañar al gobernador Eruviel Ávila Villegas a una gira de trabajo, Nemer Álvarez destacó que ese cambio mundial implica que a la mujer ya no sólo se le ve como madre y esposa, sino se le reconoce como profesionista, proveedora y por sus aportaciones al desarrollo social y económico.

El reconocimiento de los diversos roles femeninos en el mundo ha obligado a los gobiernos a modificar las políticas públicas para instrumentar acciones que impulsen y faciliten el desarrollo profesional y laboral de las mujeres mexicanas, en un entorno seguro y de respeto, enfatizó el funcionario de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).

Reconoció el gran corazón de las mujeres “que trabajan a diario, desde temprano, por sus familias y por sus comunidades, por lo que la política social de nueva generación se enfoca para que las mujeres más pobres puedan tener verdaderas oportunidades de desarrollo e integrarse a ese cambio mundial”.

Ello, detalló, mediante la capacitación para el trabajo, la inclusión financiera y el impulso de proyectos productivos que les permitan mejorar su calidad de vida y la de sus familias».

El subsecretario de la Sedesol reconoció el trabajo de las mujeres voluntarias en los cinco mil 792 comedores comunitarios que funcionan en el país para alimentar, diariamente, a más de 600 mil personas, como parte de la Cruzada Nacional contra el Hambre.

Hizo notar que tan sólo en el Estado de México hay más de mil 300 comedores que atienden a 147 mil niños, niñas, mujeres y adultos mayores, de los cuales 10 están en Luvianos, donde se sirven dos mil raciones diarias para mil personas, y que fue el primer municipio en el que 27 mil habitantes recibieron los beneficios de la tarjeta SinHambre.

Subrayó que este es sólo un ejemplo del valioso papel de las mujeres en el país, pues sin el gran carácter, dedicación y compromiso de las voluntarias de los comedores comunitarios, no se podría hablar de 4.2 millones de mexicanos que ya comen mejor.

Como parte del reconocimiento a las mujeres voluntarias, Nemer Álvarez precisó que además de desarrollar, fortalecer y consolidar la Cruzada Nacional contra el Hambre, las cocineras voluntarias han sido fundamentales para mejorar los vínculos vecinales, convirtiendo los comedores en centros de convivencia.

“Su amor y trabajo permiten mejorar las relaciones y fortalecer los vínculos afectivos en cada comunidad, que tanta falta hacen para unir fuerzas y mejorar la calidad de vida de la población”, concluyó.