A 70 años de su creación, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) debe iniciar una urgente reforma integral que atienda a las nuevas realidades del mundo, cuya configuración geopolítica enfrenta hoy enormes retos en materia de paz y seguridad, aseveró la senadora Laura Angélica Rojas Hernández, presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores Organismos Internacionales.
Al participan en la Cuarta Comisión de Asuntos de la ONU, en el marco de la 132º Asamblea General de la Unión Interparlamentaria (UIP) que se celebra en esta ciudad, la legisladora panista sostuvo que la ONU sólo podrá hacer frente a estos desafíos si es capaz de tomar mejores decisiones de manera más eficaz. Para ello, agregó, no sólo se requiere de recursos económicos, sino de voluntad política.
Rojas Hernández explicó que el actual proceso de reforma del Consejo de Seguridad (CS) lleva ya más de 20 años sin que ninguna propuesta alcance el acuerdo político amplio de la membresía de la ONU, y recordó que fue en 1963, la última vez que se logró reformar la estructura del Consejo, cuando este órgano se amplió de 9 a 15 miembros.
Si bien existen diversos grupos en el proceso de negociaciones que defienden posturas diferentes, Rojas Hernández expuso que en el caso de México, junto con otros 11 países, forma parte de un grupo conocido como el Movimiento Unidos por el Consenso (MUC), que busca una reforma integral del Consejo de Seguridad para convertirlo en un órgano más representativo y democrático, con métodos de trabajo más eficientes y transparentes.
Esto significaría, abundó la legisladora de Acción Nacional, ampliar a 26 el número de miembros en función de la representación geográfica, incrementando sólo el número de asientos no permanentes, y estableciendo asientos de largo plazo con reelección inmediata, que permita a aquellos Estados que tienen una aspiración genuina a participar más activamente en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales mediante una presencia prolongada. Con ello, se podría reconciliar las aspiraciones de todos.
Al abordar el tema de Desarme, la senadora Laura Angélica Rojas Hernández, reconoció el logro que se ha obtenido al negociar grandes acuerdos multilaterales de gran trascendencia, como el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares; la Convención sobre la Prohibición del Uso Militar o cualquier otro Uso Hostil de Técnicas de Modificación Ambiental; tratados sobre el fondo marino; la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción y el Almacenamiento de Armas Bacteriológicas (Biológicas) y Toxínicas y sobre su Destrucción; la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción, el Almacenamiento y el Empleo de Armas Químicas y sobre su Destrucción; y el Tratado para la Prohibición Completa de Ensayos Nucleares.
Sin embargo, la legisladora mexicana cuestionó la parálisis en la que se ha mantenido la Conferencia de Desarme (CD), órgano que desde 1996 no ha aprobado ni implementado un programa de trabajo. Si bien la CD sigue reuniéndose, no ha cumplido con su mandato, ni realizado trabajos sustantivos en más de 17 años, debido a sus métodos de trabajo en los que el uso de la regla del consenso es entendido como unanimidad para tomar decisiones.
“Esta parálisis ha llevado a la búsqueda de otros espacios por parte de numerosos estados para discutir los temas de desarme que preocupan al mundo como el impacto humanitario de las armas nucleares y las tres conferencias que se han llevado a cabo en Oslo, Nayarit y Viena, de las cuales ha surgido un fuerte impulso para negociar un proceso de negociación de un instrumento de prohibición de las armas nucleares fuera de la ONU”, abundó.
Rojas Hernández, quien forma parte de la delegación mexicana de parlamentarios que participan en la 132ª Asamblea General de la Unión Interparlamentaria (UIP), reiteró la necesidad de una reforma integral que haga de la ONU un organismo internacional mucho más eficaz del que es ahora.

