Juan Manuel Portal Martínez, titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), dijo ante diputados federales que identificó elementos que ponen en riesgo la efectividad de los programas sociales, que no es por falta de fondos, sino por una administración deficiente, lo que impide acercar satisfactoriamente a ciudadanos más vulnerables.
En el reporte del análisis de las auditorías que dio ante legisladores en San Lázaro, sobre la cuenta pública 2013, el autor Portal Martínez, aseguró que lo que afectan la eficiencia de los objetivos de los programas y políticas públicas en materia de desarrollo social, es la ausencia de datos sistematizados y confiables respecto a sus receptores, lo que debilita el impacto de los subsidios y apoyos.
En reunión con los integrantes de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación, que preside el diputado José Luis Muñoz Soria, donde se analizó el Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública de 2013, Portal dijo que ha identificado en diversas auditorías elementos que ponen en riesgo la efectividad de los programas sociales, subsidios y apoyos proporcionados por el gobierno federal.
Detalló que no hay datos completos de los conceptos, importes de apoyo, o para la identificación de los beneficiarios mismos, lo cual impide detectar y determinar la existencia de duplicidades de apoyos recibidos de diferentes secretarías.
Además de desconocerse el número de beneficiarios que se incluye en los sistemas que presenta diferencias con lo reportado en la Cuenta Pública, pues en las dependencias participantes no existen mecanismos óptimos para emitir información confiable y oportuna, y se utilizan padrones alimentados por distintos organismos auxiliares.
La ASF señala que no hay homologación y simplificación en la operación de los programas de desarrollo social, eficiencia en el otorgamiento de servicios y subsidios, obtención de información para el seguimiento y evaluación de los programas, asignación de apoyos sin duplicidades, prevención de discrecionalidad, desviaciones o actos de corrupción.
En este sentido el auditor señaló que el Informe para este rubro incluye 109 auditorías que abarcan a 43 entes públicos, se formularon 880 observaciones, que generaron mil 679 acciones; 818 recomendaciones al desempeño, 428 recomendaciones, 218 promociones de responsabilidad administrativas sancionatorias, 148 pliegos de observación, 45 solicitudes de aclaración, 15 promociones del ejercicio de la facultad de comprobación fiscal y 7 multas.
Portal Martínez mencionó también que el ISSSTE y el IMSS erogaron casi 17 mil millones de pesos en lo que corresponde a servicios médicos y de guarderías subrogadas a particulares, lo que no es un problema, sino la falta de supervisión en materia de seguridad y protección civil en las guarderías subrogadas.
En la fiscalización se evidenciaron riesgos en las políticas públicas relacionadas con agua potable, alcantarillado y saneamiento; vivienda; primer nivel de atención en salud; prevención contra la obesidad; protección social en salud; descentralización de servicios médicos de alta especialidad; educación básica; rezago educativo; conservación del patrimonio cultural, y programas de apoyo alimentario.
En cuanto a Salud la ASF detectó que a 2013 persistió la falta de mecanismos de coordinación entre los tres ámbitos de gobierno y la insuficiente supervisión y evaluación de los resultados por parte de la Secretaría de Salud, lo que incide en el aumento de las tasas de morbilidad y de mortalidad por enfermedades no transmisibles, que se caracterizan por requerir tratamientos costosos y por largos periodos de tiempo.
Se detectó, falta de oferta de cursos de formación y superación profesional para las necesidades de profesionalización de las figuras educativas; carencia de servicios básicos en el 45.8 por ciento de las escuelas; no disponibilidad de equipos de cómputo para uso educativo en el 33 por ciento de las escuelas, y ausencia de los consejos técnico-escolares en el 38.7 por ciento.
“No sea la falta de fondos sino una administración deficiente, lo que impide hacer llegar satisfactores elementales a la ciudadanía más vulnerable; agua, salud, educación, alimentación son condiciones básicas para avanzar en el desarrollo socioeconómico y proveer un mínimo de bienestar”, enfatizó el auditor Portal Martínez.


