El presidente Enrique Peña Nieto habló el martes ante el Consejo de la Comunicación, para destacar que la libertad de expresión y el acceso a la información, son parte de la normalidad democrática en el país y son conquistas que se reflejan en la vida de la nación.
Sin embargo, prácticamente al mismo tiempo, la Presidencia de la República protestó ante la autoridad electoral por un spot publicitario del PAN, en el que se criticaba la reciente visita presidencial a la Gran Bretaña, más que nada por el nutrido número de integrantes de la comitiva.
El PRI intentó, de inició, que e retirara el citado spot. Pero la autoridad rechazó la demanda del priísmo. Entonces, Presidencia de la República se movilizó y en un evento que duró apenas unos minutos, la misma autoridad electoral que antes no encontró problema alguno, ahora determinó el retiro del mensaje panista.
Así las cosas, parece obvio que para el presidente Peña Nieto las conquistas son todo lo elogiables que se quiera, siempre que no alteren la visión que del país se tiene desde el poder.
Dicho de otra manera, todo hace indicar que el presidente Peña Nieto se mantiene anclado en aquello de “ya se que no aplauden”. Esto es, no ha superado la idea que tiene del funcionamiento que tendrían que mantener los medios de comunicación.
No hace mucho, después del “se que no aplauden”, el presidente destacó que incluso aquellos que más critican a su administración, reconocen que “estamos mejor” que en el pasado reciente, en referencia al tema de la seguridad.
Aquí, otra vez, aparecía la crítica a los medios de comunicación que son, por supuesto, los que dan a conocer los problemas que se viven en el país. Y claro está, los que comentan que en materia de seguridad no se han cumplido las promesas de campaña.
Más adelante, el propio presidente de la República comentó que “nos cuesta trabajo” aceptar los
avances que se tienen. De nueva cuenta, los medios como elementos incapaces de ver todo lo que se ha hecho desde el gobierno. Y después, hace apenas unos días y como para mantener las cosas en la línea del “no aplauden”, manifestó que a pesar de tenerlas enfrente, no somos capaces de “reconocer las buenas noticias”.
Así, hasta llegar a la demanda para que la autoridad electoral retirara del aire un spot en el que se cuestionaba el gasto realizado para el viaje a la Gran Bretaña.
En este escenario, ¿qué es lo que el gobierno entiende por libertad de expresión? ¿Qué es lo que entiende por acceso a la información?
Lo del viaje a Londres ¿es cierto o no? ¿El PAN mentía? ¿Qué es lo que se censura, la verdad? ¿Qué es lo que molesta en Los Pinos? ¿Las acciones del gobierno, en todo momento, pueden formar o no, parte de los debates y campañas electorales?
El problema del gobierno en todo este asunto es, por supuesto, de comunicación. Pero no de los medios de comunicación. Se trata de la incapacidad oficial para informar. Y claro está, de sus problemas para que la sociedad crea que aquello que el gobierno dice, sea verdad.
Es cierto, los medios de comunicación han dado a conocer los conflictos que han dañado la imagen del gobierno. Pero ¿no es ese el compromiso con los lectores y con las audiencias? El problema es que se sepa de los conflictos de interés o del abuso de los recursos públicos y no que ello suceda?
El tema para el presidente Enrique Peña Nieto parece ser muy sencillo: si no existieran las denuncias, no habría problemas. Y por lo tanto, el gobierno podría mantener su línea de acción.
Pero la realidad es muy otra. El problema del gobierno es que son sus acciones las que han derribado la confianza y la credibilidad. El problema es que el gobierno no necesariamente dice toda la verdad. Y que al momento de buscar sus objetivos, puede aliarse con cualquiera para hacer cualquier cosa. El caso del Partido Verde es apenas un ejemplo de lo que sucede.
Así, es cierto aquello de que los medios “no aplauden”. Y ese problema se mantendrá. El gobierno tiene que buscar respeto por parte de los ciudadanos. Los aplausos quedan para otras ocasiones.


