Malas noticias y pérdida de dinero
El reporte de pérdidas en Petróleos Mexicanos es una noticia malísima si se toma en cuenta que el precio y la exportación del crudo no se recuperará durante mucho tiempo dada la autosuficiencia de Estados Unidos y la tendencia a buscar fuentes alternativas que reducen el consumo de hidrocarburos, además de que la producción va en caída.
Mala noticia porque nos habla de menos ingresos fiscales a las arcas federales y menos participaciones a los estados. Junto con ello y más allá del recorte de 124 mil millones al presupuesto de egresos, cae la disponibilidad de recursos para cubrir incluso el gasto corriente del gobierno y que las inversiones programadas a infraestructura, no se realicen.
Un vistazo a lo que ocurre con las obras inauguradas recientemente por el jefe del Ejecutivo, nos muestran la ausencia de inversión pública, como el libramiento de Mazatlán que en sus 30 kilómetros fueron realizados y concesionados a Carlos Slim.
Este último detalle que en sí mismo no es noticia, pero revela lo que está sucediendo en la presente administración. Incluso lo trascendido en Sonora donde se otorga a inversionistas privados construcción de tramos carreteros, se suma al hecho de que el gobierno federal no está invirtiendo como se dijo, sino que está concesionando obra, algunas de ellas con respaldo de la banca oficial para el fondeo de los créditos a ejercer.
Claro esos consorcios empresariales no sólo realizarán las obras con préstamos respaldados por el gobierno, sino que además reciben en concesión esas estructuras al menos por 30 años, con lo cual, hacen el negocio redondo. Si dan mochada o no por otorgarles esos jugosos “favores”, ya es otro boleto que implica la casi obligada corrupción.
Desde luego que los voceros oficiales podrían alegar que el gobierno carece de dinero para realizar las inversiones previstas en el presupuesto, lo cual es ley, es obligatorio y en todo caso incluso se puede pedir prestado para cumplir.
Es decir no hacer la obra pública presupuestada es incumplir la ley sobre todo si no se da aviso al Congreso a través de la Cámara de Diputados donde podría justificar el hecho con las pérdidas que por 100 mil 450 millones de pesos reporta Pemex y la ausencia de recursos fiscales por otros motivos.
Para el caso es lo mismo y lo que debe preguntarse es dónde está el dinero presupuestado por ejemplo para la construcción de tramos carreteros en diversos puntos del país y que están realizando empresas privadas, sí, como ocurrió el sexenio pasado en el Estado de México, cuya vialidad, está concesionada por décadas.
Ahora bien, si el gobierno a través de Hacienda destinara esos dineros presupuestados para otras áreas de inversión, pues al menos tendríamos economía, pero no lo hace y entonces habrá que preguntarle dónde están los recursos presupuestados no sólo de este sino de años anteriores.
Hay quien afirma que en la presente administración se han dejado de ejercer casi dos billones de pesos, es muchísimo dinero y correspondería a lo que el Ejecutivo solicita en el Presupuesto de Egresos para inversión y que la verdad, no se han visto por ningún lado, porque como ya se dijo, la obra la está realizando la iniciativa privada, incluso los parches, balizamientos y demás tareas de mantenimiento.


