La bancada del PRI en la Comisión Permanente exigió al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, aplicar sanciones conforme a derecho a los funcionarios responsables del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, por el accidente ocurrido en la Línea 5.
En un punto de acuerdo presentado por senadores y diputados priistas en la Comisión Permanente, resaltaron que en los últimos meses, se ha documentado una serie de deficiencias en sus instalaciones y operación.
Argumentaron que el director general del Metro, Joel Ortega Cuevas, debe ser sancionado no sólo por el choque de dos trenes en la estación Oceanía de la Línea 5, ocurrido el lunes pasado, sino también por sus omisiones.
Mencionaron que las deficiencias en ese medio de transporte quedaron plenamente comprobadas con el alcance de los trenes 0075 y 0057, registrado en la citada estación, que dejó como saldo 12 personas lesionadas, seis de la cuales fueron hospitalizadas.
Los senadores y diputados del tricolor, expusieron que este incidente, contradice lo declarado por Joel Ortega, ya que se comprometió a que esta administración estaría dedicada a generar un servicio “seguro y cómodo”.
En su momento, declaró que se trabajaría en el mejoramiento de la calidad del servicio de los trenes y se garantizaría su mantenimiento.
Expresaron que el aumento en el precio de la tarifa no se refleja en acciones para garantizar la seguridad, transparencia en el uso de los recursos públicos y mejorar la eficiencia, eficacia y economía del servicio y las acciones hasta ahora instrumentadas no han arrojado los resultados esperados.
Ante ello, pidieron a Mancera Espinosa que presente un informe pormenorizado de las acciones de mantenimiento que se implementan en la red del Metro, particularmente en la Línea 5.
En los últimos meses, se han documentado diversas anomalías en las instalaciones y operación del Metro, como la falta de mantenimiento que se traduce en constantes retrasos en los tiempos de traslado, múltiples problemas en sus instalaciones e incluso la inobservancia en el cumplimiento de los estándares de seguridad.
Además, se han reportado hundimiento en sus vías, consecuencia de las vibraciones, colapsos de estructuras, fracturas, grietas, deformación de las barras y desgaste, cuyos desperfectos se han hecho públicos desde 2010 en las Líneas 4, 5, 9, A y B, las cuales diariamente movilizan a más de dos millones de pasajeros.
El tramo elevado de la Línea B y 60 por ciento de la Línea 9, presentan hundimientos; mientras que de 25 a 30 por ciento de las líneas 4 y 5 presentan afectaciones que obligan a reducir la velocidad de los trenes. Estos problemas, a decir de los legisladores priistas, generan a los usuarios molestias, pérdidas económicas y de tiempo.
Por ello, insistieron en que es necesario conocer las acciones previstas por las autoridades capitalinas y del Sistema de Transporte Colectivo Metro, para el mantenimiento de las estaciones, vías, rieles y vagones, a fin de prevenir contingencias como las acontecidas recientemente y que ponen en peligro la vida de miles de usuarios.
La administración local, debe garantizar la integridad física de los usuarios, esclarecer lo ocurrido en la estación Oceanía y deslindar responsabilidades.

