El gobierno de Enrique Peña Nieto sufre de manera directa, el peso de la Ley de Murphy. Todo lo que puede salir mal, sale pésimo. Y para demostrarlo, Forbes destaca las falsedades que se manejan desde el poder, para aparentar popularidad en twitter. Y el presidente de la República es uno de los que más miente.
Esto podría parecer intrascendente. Es más, en otro momento, el dato hubiera provocado risas y tal vez, hasta rechazo a la postura de la famosa revista.
Pero Forbes, en su edición México, pone a la vista un dato que para como están las cosas, resulta más que preocupante: los hombres en el poder buscan aparentar. Quieren que se crea algo que no existe y que sin embargo, les puede favorecer. La popularidad es así, un instrumento político que lo mismo puede servir para defenderse, que para cuestionar a los rivales.
Vía un análisis realizado por Twitter Audit”, la revista presenta dos listas de los hombres públicos que más mienten en lo que se refiere al número de seguidores. Y en el listado de los funcionarios públicos, el presidente Peña Nieto ocupa el nada envidiable primer lugar. En tanto que entre los gobernadores, el de Hidalgo, Francisco Olvera es la estrella del engaño, seguido muy de cerca por el titular del gobierno del Distrito Federal, Miguel Angel Mancera.
Supuestamente, las redes sociales, en el caso de los hombres del poder, tendría que servir para hacer valer su presencia entre los gobernados. Esto es, como un instrumento para presentar acciones y dichos realizados desde el poder. Y el objetivo sería, por supuesto, el mayor número de seguidores lo que tendría importancia por el interés ciudadano en cada funcionario y gobernador.
Así, lo que Forbes pone en claro es que, sin importar el cargo o la posición, a los ciudadanos no les importa, en su inmensa mayoría, lo que los gobernadores hacen o dicen, ni lo que el presidente lanza desde su twitter.
Si se revisa la lista de los gobernadores, se verá que Javier Duarte, de Veracruz, Manuel Velasco de
Chiapas, y Mario López Valdés, de Sinaloa, ocupan un sitio destacado en lo que a inflar la cifra de seguidores se refiere. Pero los casos de Zacatecas, Guerrero y Tabasco, no se quedan lejos. La idea sería por lo visto, igualar a Mancera y Olvera.
En lo que se refiere al gabinete presidencial las cosas son de llamar la atención, ya que es el propio presidente el que encabeza la lista seguido muy de cerca por José Antonio Meade, de Relaciones Exteriores, Pedro Joaquín Coldwell de Energía, Emilio Chuayffet de Educación y Gerardo Ruiz Esparza, de Comunicaciones y Transportes.
Las importancia de la revelación de Forbes radica en el hecho del engaño. O del intento de engaño si se prefiere, ya que se registra en el momento en el que la credibilidad del gobierno se encuentra en uno de sus peores momentos.
Acosado por los problemas de corrupción, de conflictos de interés y ante la presión internacional por los casos de Tlatlaya e Iguala y ante la negativa priísta de explicar su alianza con un Partido que como el Verde se ha dedicado a violar la ley electoral de todas las formas imaginables, el hecho de que se exponga con toda claridad el deseo de engañar, resulta ser lapidario.
El objetivo del engaño no radica en querer aparecer como “popular” solamente, sino en el hecho de que muestra sin duda alguna, que la capacidad oficial para utilizar todos los instrumentos a su alcance para no decir la verdad, es clara y enorme.
En pocas palabras, si se miente en lo que a los seguidores en las redes sociales se refiere, ¿cómo se puede pensar que no se hace en todos los otros campos.
Lo dicho, el gobierno ha sido vencido por la realidad. La Ley de Murphy que dice que todo lo que puede salir mal, saldrá mal, en el caso del gobierno dice que todo saldrá mucho peor. Y los hechos lo demuestran día con día.
Después de todo, no entienden que no entienden lo que es la comunicación.


