Miguel A. Rocha Valencia
Casi en la recta final se aprieta y complica la elección para gobernador en Sonora, donde el empresario panista Javier Gándara Magaña y la senadora priista Claudia Pavlovich Arellano, son los principales contendientes; con ellos van los suspirantes del PRD, PT, Regeneración, Humanista y Encuentro Social. A la candidata del tricolor se sumaron Panal y el Verde.
Ahí en Sonora también se renovarán autoridades en 72 ayuntamientos, 33 diputados locales (21 de ellos de mayoría), así como siete diputados federales que se sumarán a la LXIII Legislatura.
Cabe mencionar que hasta marzo, Javier Gándara se mantuvo arriba de Pavlovich, pero ya en mayo, los papeles se revirtieron y la priista reporta 45 por ciento de las preferencias electorales frente al 41 por ciento del panista, cifras que coinciden con el receso legislativo y cuando el ex gobernador de Sonora y líder de los diputados federales del PRI, Manlio Fabio Beltrones anunció el envío del equipo pesado a trabajar en la entidad en favor de “su” candidata.
Pero además, Parametría da ventaja a Javier Gándara y Consulta Mitofsky favorece con sus cifras a Pavlovich, profundizando o enrareciendo con números pagados o no, la lucha por una gubernatura que representa más que eso pues de acuerdo con los analistas incidirá definitivamente en el futuro de Manlio Fabio Beltrones y por ende, del país.
Esto porque por un lado se afirma que existe un triunvirato que no desea dejar que la vida política de Beltrones Rivera transite más allá del primero de septiembre de este año porque de ser así, significará que su posicionamiento político y de poder, le alcanzará para “la grande” lo cual significaría la salida del grupo mexiquense en el gobierno.
Por el otro, están los priistas de todo el país que están molestos porque su vuelta al poder resultó una entelequia ya que los del grupo mexiquense, los dejó fuera y sólo alcanzaron posiciones los hidalguenses.
Algunos manifiestan la inconformidad porque se quedaron en la orilla, otros fuera del presupuesto y sus esperanzas radican en tener posiciones estatales y de ahí, con Manlio Fabio, regresar a la “grande”.
Es decir el “tiro” en Sonora, no es de Pavlovich contra Gándara Magaña sino de los priistas en general con el grupo mexiquense al que se adhieren como lapas las huestes de Miguel Angel Osorio Chong y Jesús Murillo Karam.
Por eso difícilmente va a ganar Gándara Magaña, quien podría ser el mejor candidato, el merecedor de la gubernatura, pero se enfrenta a una maquinaria prácticamente insalvable, profesional con todo lo que ello implique con colmilludos dinosaurios que se juegan la sobrevivencia. Está en juego ahí en Sonora de futuro de la clase priista hoy relegada y molesta por designaciones de todólogos ineficientes como Alfredo Castillo o como apóstatas como Roberto Campa, golpeador del tricolor y probado fracaso.
Presidencia, Gobernación y Hacienda juntos contra lo que Manlio Fabio Beltrones representa. Eso dicen y de ser cierto, la batalla no concluirá en la elección y los jaloneos dentro del gobierno y las descalificaciones al mismo, no tendrán como patente única a la inconforme iniciativa privada sino también y preferentemente una clase política que se siente desplazada, agraviada y que según dicen, se juega su futuro.


