miguel angel rochaLos que sí saben
Miguel A. Rocha Valencia
En ocasiones el común de los mexicanos no nos explicamos porqué ciertos personajes permanecen en el poder a pesar de ser cuestionados por el pueblo por su notoria incapacidad, mala fama pública o incluso por no pertenecer al equipo de quien encabeza una administración.
Por ejemplo Genaro García Luna, ingeniero mecánico, hijo político y heredero del hoy magistrado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Eduardo Medina Mora.
Este sujeto quien se construyó en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), donde en 11 años pasó de investigador (recolector de información) hasta convertirse en Director de Inteligencia de la Policía federal Preventiva, esto último bajo la tutela de su mentor, Eduardo Medina Mora y al iniciar la administración de Vicente Fox se convierte en Director de Planeación de Operaciones de la nueva Agencia Federal de Investigaciones de la que luego se convirtió en titular.
Simultáneamente dio vida al complejo de investigaciones Plataforma México donde se concentró toda la labor de inteligencia del país, incluyendo la que realizaban en todas las entidades de la República y con línea directa a las principales policías del mundo. Ahí se instaló la supercomputadora donde García Luna concentró información de “todo” incluyendo política y la de los cárteles de las diversas ramas del crimen.
Cisen fue prácticamente cancelado y García Luna junto con Medina Mora, se alzaron como  depositarios de toda la información confidencial sobre personajes políticos y criminales de este país, cuestión de la que se ufanaba el ingeniero egresado de la UAM.
Tuvo o tiene García Luna, “interesantes” pláticas y detalles de “todos” los personajes de este país, desde el llamado Jefe Diego hasta Cuauhtémoc Cárdenas pasando por Andrés Manuel López Obrador, donde sobre salen aquellas estrictamente personales y que nadie quiere que se conozcan.
Medina Mora y García Luna, trascendieron el foxismo y se entronizaron en el calderonismo. Fueron los personajes con mayor poder en el país. El segundo afirman, vive en Miami como un residente distinguido como proveedor de información a los estadunidenses, eso sí, muy lejos de su entorno infantil, del taller de bicicletas de su padre en la colonia Romero Rubio del DF.
Por eso cuando se preguntan por qué se impuso al exembajador de México en EU, Eduardo Medina Mora como ministro de la SCJN, la explicación es sencilla, sabe mucho de todos.
Igual aunque en menor proporción se puede decir de otro ingeniero, Joel Ortega Cuevas a quien a pesar de todo, su jefe virtual, Miguel Angel Mancera Espinosa, no se atreve a destituir de la dirección del Metro.
Ortega Cuevas, cuestionado ex delegado en Gustavo A. Madero a cuyo cobijo crecieron narcotienditas en colonias como Gabriel Hernández, Nueva Atzacoalco, San Felipe de Jesús y otras, también fue acusado de gran corrupción a su paso por la Dirección y luego secretario del Transporte. Durante su gestión se dio la mayor duplicación de placas y surgieron miles de “piratas”. Ahí se hizo millonario.
Por sus méritos en “campaña” y facilidad para conseguir dinero negro, se le nombró secretario de Seguridad Pública hasta que le estalló el asunto del News Divine, que él mismo gestó cuando fue delegado.
Lo corrieron, pero ya para entonces tenía acumulada información de sus “tiradores” incluyendo Miguel Angel Mancera en sus etapas de MP y Procurador.
Por eso cuando no le dieron la candidatura a la jefatura de gobierno, hizo lo que otros ex secretarios de los gobiernos perredistas. Amenazó. Si no le daban “algo” se divulgarían cuestiones incómodas ¿Cuáles? eso sólo lo saben él y el jefe de Gobierno, quien por esa razón lo aguanta con todas sus pillerías, fallos e incapacidades al frente del Sistema de Transporte Colectivo.