¿en realidad el problema es tan sólo, de filtraciones? ¿Se puede pensar, realmente, que Lorenzo Córdova es una víctima política? ¿Es aceptable la idea de que el consejero presidente del INE es en el fondo, un verdadero demócrata?
La aparición de una grabación que exhibe en toda su magnífica soberbia a Lorenzo Córdova nos coloca como país, ante la oportunidad doble, de aclarar muchas cosas. Y de una buena vez, dejar atrás la idea que que la democracia es la repartición de las posiciones de poder, entre quienes buscan aparecer como salvadores de la patria.
De entrada, es claro que la grabación de las conversaciones de Córdova o de quien se quiera, es un hecho ilegal. Pero todos sabemos que la autoridad no hará nada al respecto. Esto de grabar a los contrarios es el deporte favorito de quienes se dedican a la política. Y el gobierno no es más que uno más dentro del juego.
Por ello, querer ubicar todo dentro de lo ilegal del hecho, no es más que la forma con la que los partidos políticos quieren resolver el problema.
Lorenzo Córdova, por más doctorados que pueda presumir, es soberbia, prepotente y desideologizado, dígase lo que se diga. Y como cabeza del INE ha resultado incapaz.
En este marco, habrá entonces que ubicar lo sucedido. Es evidente que Lorenzo Córdova ha quedado inservible políticamente hablando. Los partidos pueden protegerlo, o intentar hacerlo, todo lo que se quiera. La realidad es que no hay forma de dar por bueno un discurso de Córdova en el que se mencione la moral, la ética, la democracia o el respeto a las minorías. El árbitro electoral ha sido destruido.
Así las cosas, la pregunta sería ¿quiénes se sintieron afectados no por Córdova, sino por quienes negociaron el arribo del grupo de consejeros al INE?
Sabemos de sobra, que la integración del citado Instituto respondió no a los intereses ciudadanos, sino a las ambiciones partidistas. Y sabemos igualmente, que el PRI se quedó con la mayor parte de las posiciones.
Del mismo modo, queda a la vista el hecho de que, por más multas que se registren, la autoridad electoral ha hecho todo lo posible por quedar bien con el gobierno y que para ello, se ha dado toda la protección posible al Partido Verde, a pesar de sus constantes y serias violaciones a la ley.
La autoridad electoral ha brindado al PVM todo el respaldo necesario para que mantenga su postura. Las multas se pagarán con dinero público. Y los beneficios políticos serán para los integrantes del Verde y para el gobierno federal.
Ante ello, ¿quiénes ganan con la destrucción política de Córdova? No es que Córdova sea inocente. Es, en el mejor de los casos un racista vergonzante, que en público aparece o quiere aparecer como gran demócrata y en privado muestra su desprecio por quienes no están a su nivel intelectual.
Córdova es una pieza que no fue nunca, realmente funcional. Pero que se prestaba perfectamente, para alcanzar los objetivos de los grandes acuerdos políticos entre PRI, PAN y PRD.
Ahora, el INE está arrinconado. El caso del Verde le quitó respetabilidad. Y se tenía ya la puerta abierta para los conflictos postelectorales.
La apuesta ahora, es mayor. El presidente del INE carece de confiabilidad. No es un demócrata. Y cualquier cosa que haga o diga ante las elecciones, quedará sujeta a la duda.
Por ello, no es cierto que la grabación sea el problema. El problema inicia con la soberbia del señor Córdova, sigue con las negociaciones de la democracia entre los partidos, y se consolida con el hecho de que esos mismos partidos son los que quieren engañar a la sociedad con el argumento de que el daño es al INE.
El INE nació enfermo. Es producto del reparto de posiciones entre los partidos y el poder. Y ahora ante la grabación que exhibe el resultado de esas negociaciones, quieren que se crea que el problema es grabar.
Y no. La realidad es que, se acepte o no, el problema es la traición a la democracia, la defensa al Verde y el cinismo partidista.
Córdova no es más que una pieza que siempre fue desechable


