miguel angel rochaReprueba el Poli a ¡una generación!
Miguel A. Rocha Valencia
Nueva tormenta amenaza al Instituto Politécnico Nacional, donde ahora resulta que al final de  su carrera, 450 alumnos de las carreras de Médico Cirujano y Partero, Médico Cirujano y Homeópata que se imparten en el IPN ¡están reprobados!
Y ante tal resultado ofrecido por el examen que se les aplicó entre el jueves y viernes de la semana pasada, dejan de ser médicos calificados para ejercer y ahora ya no saben si regresar a las comunidades donde ya daban consultas y practicaban cirugías y alumbramientos, o quedarse a resolver la situación que los coloca como ineptos e inaptos.
Porque de los 450 “pasantes” que presentaron examen para lo cual debieron dejar sin consulta a miles de pacientes, sólo 80 por ciento de ellos pasaron. Lo curioso es que en los resultados que surgieron en la página oficial de la ENMyH del IPN, muchos que estaban aprobados, más tarde fueron reportados como reprobados.
No obstante que los alumnos se enteraron por internet de su situación, pudieron contactarse desde el mismo viernes y al mostrar su incredulidad ante el Director Interino de la escuela, Manuel Landeros Ledezma y el presidente del Jurado y jefe de la carrera Medicina y Homeopatía, Raúl Mendoza Ruiz, simplemente los “batearon” y reiteraron que los resultados eran inapelables.
Empero, los alumnos hicieron frente común, incluso los aprobados y exigieron a las autoridades donde también está el Director de Estudios Superiores del IPN, Jaime Ventura Santhis y el jefe del departamento de Formación Integral Institucional de la ENMyH, Roberto Ruddy Villagómez, una revisión de los exámenes.
Esta petición fue presentada por los alumnos acompañados de muchos de los padres de familia y hasta la fecha la autoridad del IPN ha respondido que esto sería posible pero no a nivel de Escuela, sino de Estudios Superiores que encabeza Jaime Ventura, quien a su vez, considera que los muchachos están equivocados y deberán recursar o quedar fuera de la institución, con lo cual quedaría en un status de “no médicos” ni estudiantes.
Pero además, los miles de pacientes que los “casi médicos” ya atendían en diversos estados de la República, especialmente en comunidades de difícil acceso, están sin servicio, incluyendo parturientas y asuntos de gravedad.
Ese es el punto que la academia burocrática del IPN no ve. El daño colateral son los pacientes. NO se trata de que se apruebe a quienes carecen de capacidades o conocimientos, pero en el caso del IPN el que repruebe el 80 por ciento de una generación, resulta increíble dados los estándares y controles de excelencia académica que en el Politécnico existen.
Si se trata de examinar a alumnos de alguna universidad “patito” o alguna incorporada, lo creeríamos, pero no, se trata de alumnos que estudiaron y se hicieron dentro del IPN donde no se andan por las ramas con quienes no estudian.
Eso es lo que más llama la atención, que muchachos con cuatro años de buenos estudiantes, ahora resulte que son malos, ignorantes, justo al final de una carrera donde mostraron examen tras examen que merecían llegar hasta donde ¡los pararon!