En el GDF no saben o se hacen…
Miguel A. Rocha Valencia
¿Quién es ingenuo: Hiram Almeida Estrada, Secretario de Seguridad Pública del DF o los habitantes de la capital del país? Ninguno. Tal vez el primero quiera creer que los segundos lo son, pero al hacerlo, queda mal pues con ello trata de ocultar lo que no se puede esconder, que la Central de abasto es una “lavadora” de dinero que opera a plena luz de día y con impunidad.
Bueno queda peor cuando sale con la afirmación de que en el DF no opera el crimen organizado. Es decir que si se detiene a uno de sus distinguidos representantes de la delincuencia en la capital del país, no significa que sus ilícitas actividades las realice en la Ciudad de México. .
Es más si el cadáver de algún criminal aparece en el Distrito Federal, simplemente “lo vinieron a dejar, pero lo mataron en otro lado”.
Pero no se quieren reconocer que en sus modalidades financieras el crimen organizado está metido y enraizado incluso en las huestes policiacas capitalinas y si no, ¿Cómo explicar el crecimiento de la extorsión que toca a comerciantes, restauranteros, empresarios y a más de un particular?
¿Cómo explicar que en un año la PGR capturara a dos de los principales operadores del cártel de los Beltrán Leyva en la Ciudad de México, uno, con residencia en la Condesa y al otro, en la Roma, y ambos dedicados al lavado de dinero en el Central de Abasto que “coordina” dignamente Julio César Serna Chávez, mientras su hermano Luis Ernesto, es la “conciencia” del jefe de Gobierno, Miguel Angel Mancera Espinosa?
En abril del año pasado, fue detenido “el principal operador de los Beltrán Leyva” y segundo al mando de “El Ingeniero”, quien operaba en bodegas de la Central de Abasto y apenas el viernes capturaron a Martín Villegas durante un operativo en la colonia Roma Norte, según informó la Comisión Nacional de Seguridad y que según dicen pertenece a la misma empresa criminal.
En las indagatorias se precisó que este personaje está ligado con la distribución de cargamentos de cocaína desde Centro y Suramérica hacia Estados Unidos y se conducía como un empresario de Acapulco y de la Central de Abasto del Distrito Federal, y está relacionado con distintos hechos violentos, entre ellos, el ocurrido en enero de 2012, en la zona de Santa Fe, D.F, donde se localizaron al interior de una camioneta dos cuerpos calcinados.
También quedó claro que efectivamente este sujeto cuenta con bodegas en la CEDA y exporta diversos productos, pero que esto era la pantalla no sólo para el tráfico de drogas sino también para el lavado de dinero.
Si todo esto lo revela la Procuraduría General de la República y para el encargado de la seguridad de la capital del país eso no es operación del crimen organizado, pues entonces que nos explique alguien qué está pasando.
Total, por un lado queda en evidencia la facilidad que tienen miembros del crimen organizado para operar en la CEDA y Santa Fe y por el otro que las autoridades capitalinas no tienen conocimiento de esas ilícitas actividades. ¿No saben? ¿De verdad son tan ineptos o …?

