norberto-de-aquinoPor Norberto DE AQUINO

Justo cuando Rafael Moreno Valle, gobernador de Puebla, se apresta para presionar a fondo al panismo, con la mira puesta en el 2018, la CNDH le recordó a todos, pero muy especialmente al mandatario poblano, que las consecuencias legales y políticas de la famosa “ley bala” no solo no han terminado, sino que hay una decidida voluntad de vigilar que se cumpla con todos los fallos emitidos por la autoridad.

Como se recordará, ayer se cumplió el primer aniversario del desalojo violento en San Bernardino Chalchihuapan con lujo de violencia por parte de la policía poblana, hecho que le costó la vida a un menor de 13 años y heridas a varias personas más, así como detenciones que no se han resuelto de otros más.

El motivo de la protesta, fue la decisión de eliminar una oficina del registro civil en la mencionada localidad. La autoridad aplicó la entonces recién aprobada “ley bala”, promovida e impulsada por el gobernador del estado. Al desatarse la violencia, las víctimas fueron los ciudadanos que habían bloqueado una carretera.

Al conocerse el resultado, con el menor en ese momento bastante grave, la autoridad estatal lanzó toda una ofensiva mediática para responsabilizar a los mismos grupos que protestaban, de haber victimado al jovencito Luis Alberto Tehuatlie Tamayo.

Acusaron a todo mundo Hablaron de las bondades de la autoridad estatal. Y el procurador del estado. Víctor Carrancá, acusó a grupos de “infiltrados” de ser los culpables de todo. Con una CNDH más bien tibia, entonces encabezada por Raúl Plascencia, Moreno Valle busco esquivar toda responsabilidad. Y no paró de presentar medias verdades y grandes mentiras en su defensa.

Sin embargo, la realidad resultó ser demasiado grande. Y los hechos más que contundentes. Y poco a poco, la CNDH se vio en la necesidad de corregir su postura. Y al cambio de presidente en ese organismo, todo el escenario de Moreno Valle se desmoronó.

Así, aparecieron las recomendaciones. Se obligó al soberbio mandatario a presentar una disculpa pública. Y se exigió una investigación y una rendición de cuentas, con las sanciones administrativa y/o penales para los responsables de lo sucedido.

Para Moreno Valle, que presentó una disculpa que fue más bien una burla a las víctimas, todo quedó resuelto. Dejó pasar un poco de tiempo, y reanudó su activismo político en pos de la candidatura presidencial del PAN.

Conocedor de las necesidades financieras del grupo de Gustavo Madero y con la claridad de que al paso del tiempo tendrá que luchar en contra del hoy aún dirigente panista, Moreno Valle aceptó formar grupo con este equipo para dejar fuera de la dirigencia del PAN a Margarita Zavala.

A cambio, intenta que se le acepte la renovación del partido en el estado. La idea es clocar a un incondicional para tener todo el control sobre la designación del candidato a gobernador para Puebla en un año más.

Al imponer candidato y maniobrar desde el poder para hacerlo ganar. Moreno Valle pasaría a luchar en contra de Gustavo Madero pro la nominación presidencial.

Pero la CNDH hizo su aparición. Dice que las recomendaciones hechas no se han cumplido del todo. Y que por ejemplo, la disculpa pública hecha por Moreno Valle está muy lejos de ser lo que se demandó.

Hay incumplimiento en el terreno de las sanciones a los involucrados y muchas informaciones que no se han entregado.

Todo esto es por supuesto muy importante. Pero no se requiere ser un experto para entender que para Moreno Valle esto es un verdadero fracaso político. Algo que él pensó estaba ya resuelto, aparece como un fantasma capaz de robarle la más grande de sus ambiciones políticas.

Es sencillo entender que el gobernador de Puebla intentará de nueva cuenta dejar de lado todo el caso. Buscará las salidas más rápidas para evitar el daño.

No obstante, todos tendrán que recordar que fue él quien promovió la ley bala, que fue él quien mintió para evadir la responsabilidad y que fue él quien pretendió burlarse no sólo de los ciudadanos y la ley, sino de todo el mundo.

Moreno Valle piensa que se encuentra muy por encima de los poblanos, de la ley y de la CNDH.

Por eso es importante el aviso de la propia Comisión Nacional de Derechos Humanos, que advirtió ya, que no aceptará que a todo este caso, se le pretenda dar carpetazo.