norberto-de-aquinoPor Norberto DE AQUINO

Con el muy singular argumento de que ya se le había sancionado, el INE decidió dejar de lado la demanda para que al Partido Verde se le retirara el registro, sin entender que con su fallo, lo que en realidad se pone en marcha, es la violación de la ley como parte de la democracia mexicana.

Las consejeras Adriana Favela y Beatriz Galindo, dentro de la Comisión de Quejas y Denuncias del INE, decidieron apoyar la idea de que a pesar de que es evidente que el Partido Verde Violento de manera reiterada la ley, no existe la necesidad de retirar el registro al partido aliado del PRI en las pasadas elecciones y cuyo grupo parlamentaria le dará al Revolucionario Institucional los votos necesarios para alcanzar la mayoría simple en la nueva Legislatura en la Cámara de Diputados.

El dictamen aprobado por la citada Comisión y que deberá ser sometido al Consejo General en unos días más, establece que el PVM “incurrió sistemáticamente” en actos ilegales para obtener ventajas indebidas a lo largo del proceso electoral de junio pasado, pero que “no son de gravedad suficiente o de magnitud extrema” para determinar la pérdida del registro.

Dicho de otra manera, no basta la acreditación de un cúmulo de infracciones graves y sistemáticas, sino que se requiere que las violaciones a la ley se conviertan en “una transgresión directa e irreparable de las finalidades que la Constitución otorga a los partidos”.

Con una argumentación en la que la violación a la ley es aceptable siempre que según las consejeras del INE no alcance niveles inimaginables, el INE se prepara para dar legalidad a la ilegalidad.

Por sus dichos, las consejeras del INE dejan de lado el punto que tendría que ser el más importante y que no es otro que el resultado de los hechos del Partido Verde.

Mintió, rompió la ley, despreció las normas y utilizó dinero que no se tiene totalmente claro cómo llegó ni el cómo se gastó. Y todo para engañar a los ciudadanos. Y de eso no se dice nada.

No es sólo el delito. Sino que en este caso tiene que entenderse el resultado del delito. Y ese resultado es el engaño a los ciudadanos. Es más, la sola intención de engañar tendría que ser parte del trabajo en el INE.

Por supuesto, las consejeras negarán la idea de interpretar, para poder salvar su actuación. Pero no existe la interpretación desde el momento mismo en que el delito se comete. Esto es, se violó la ley y la violación tenía como objetivo mentir al electorado.

A partir del dictamen aprobado por las consejeras Favela y Galindo, los partidos políticos sabrán que violar la ley es permitido. Y si el INE finalmente falla a favor de este proyecto, tendremos que en materia de democracia, el país ha dado un paso importante, pero en contra de la legalidad.

El INE sancionó a los gobernadores Eruviel Ávila, del Estado de México, Javier Duarte, de, Veracruz, y Manuel Velasco, por actos ilegales en campaña. Y con ello, puso precio a los actos de la autoridad en tiempos de elección. Esto es, tasó los delitos y abrió la puerta para que en el futuro inmediato, cualquier

gobernador haga lo que quiera, con la tranquilidad de que en caso de ser descubierto, sólo tendrá que pagar una multa.

Ahora, con el fallo a favor del Partido Verde, lo que se hace es autorizar a los partidos políticos para que, en el momento en que lo deseen y de la manera en que se les antoje, realicen todo tipo de acciones ilegítimas en cualquier proceso electoral. Sabrán que sus registros quedarán a salvo.

Lo que las consejeras Favela y Galindo proponen es que se siente el precedente de la ilegalidad permitida. Esto es, que los partidos sepan que “todo se vale” y que el INE está ahí para defenderlos de las quejas ciudadanas.

La propuesta de la Comisión de Quejas para perdonar al Verde es ofensiva para todo. Es dañina para el país. Y es un atentado en contra de la democracia.

Más aún, es un paso hacia el vacío, ya que a partir de este fallo si es aprobado, las contiendas electorales regresarán a los tiempos en que partidos y candidato podían hacer todo lo que pudieran para ganar, como fuera, una elección.

La propuesta de las consejeras Favela y Galindo no es otra que reconocer que el poder se mantiene como factor preponderante en la democracia en México y que antes que atentar en contra de ese poder, es preferible dar como aceptable, la manipulación y el engaño en contra de los electorales.

La democracia en México ha sido puesta en jaque. A cambio de que el Partido Verde mantenga su registro y los votos que tanto le urgen al gobierno actual.