En una estrategia de ganar ganar, la Secretaría de Energía perfiló la tercera y cuarta convocatoria de la Ronda Uno en materia petrolera, donde participarán las empresas mexicanas y vendrán los primeros contratos de asociación de Pemex, lo que a la petrolera le significará ingresos frescos para mejorar sus finanzas y elevar la producción de hidrocarburos.
Pedro Joaquín Coldwell, titular de la Sener, estableció que la idea es dentro de la reforma energética, forjar un sistema industrial altamente diversificado, en el caso de la tercera convocatoria, donde 19 de 25 empresas inscritas, son mexicanas para trabajar en campos terrestres maduros en cinco estados. Y en el caso de la cuarta convocatoria.
«Aquí van a estar los bloques del plegado perdido en Tamaulipas, aguas profundas en Veracruz, Tabasco y Campeche; aguas someras, campos de aceite extrapesados frente a Tabasco, frente a Campeche también, que son muy promisorios. Y algo muy importante, en esta ronda van a venir los primeros contratos de asociación de Pemex. Esto es muy importante para nuestra petrolera nacional, porque una vez que pueda asociarse en estos campos, Pemex pasa a un nuevo régimen fiscal, es algo que va a ayudar mucho a la situación financiera de la empresa y también a incrementar su producción”, aseguró.
En el marco de la Plenaria de los senadores del PRI y Verde, Coldwell también pormenorizó que en el caso de la tercera convocatoria, programada para finales de septiembre va a ser en campos terrestres maduros en Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco y Chiapas, y es una licitación abierta a la participación nacional e internacional, como todas, pero habrá incentivos para que participen empresas mexicanas, y “para que podamos ir forjando un sistema industrial altamente diversificado en México”.
Acompañado del titular de la Comisión Federal de Electricidad, Enrique Ochoa, el secretario de Energía se refirió precisamente al Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico que expandirá las redes de transmisión en 14 mil 733 kilómetros, y contempla en 15 años, una expansión de 24 mil 559 kilómetros, construyéndose la red de transmisión más grande que se haya hecho en México, en la historia, y con la mayor modernidad tecnológica. Es una línea de mil 200 kilómetros, que iría del Istmo de Tehuantepec al centro del país. Esto permitiría aprovechar el potencial eólico del Istmo de Tehuantepec y poder evacuar esa energía y traerla al centro del país, que es un gran centro de consumo.

