GarfiasFrancisco Garfias

No es común que un político de izquierda busque el apoyo del Papa para apaciguar su sacudida región. Es lo que hizo, sin el menor rubor, el joven y polémico senador del PRD, Armando Ríos Piter.

Con motivo del primer aniversario de la barbarie de Iguala, que dejó seis muertos y 43 normalistas desaparecidos, le escribió una misiva a Francisco para invitarlo a que visite su natal Guerrero.

En la carta argumenta que ningún político es capaz de detonar la “revolución compasiva” que necesitamos los mexicanos para vivir en armonía y dejar de destruirnos unos a otros.

“Para que revoluciones como ésta puedan surgir, se necesita una inspiración inicial, una voz que sea escuchada, y que sea capaz de llegarle al alma mexicana. Esa voz es la suya”, le dice al Papa.

El pasado 26 de septiembre se cumplió un año  de la tragedia de Ayotzinapa a manos de policías municipales y criminales. “A la fecha no sabemos con claridad quién o quiénes ordenaron esa desaparición, por qué lo hicieron y, lo más importante, ¿dónde están?”, subraya.

Y añade: “Cada día, en promedio, desaparecen 13 mexicanos, su Santidad, y de cada diez que desaparecen, uno es un niño de entre cero y cuatro años de edad y cuatro son jóvenes de entre 15 y 29 años de edad.

“El terrible destino de muchas de estas personas son fosas clandestinas, de las que hasta ahora se han encontrado 149 en el país”,  recalca.

El pasado 6 de octubre se confirmó en el Vaticano que el Papa vendrá a México en 2016, aunque no se conoce el itinerario del viaje.

En su reciente gira por Cuba y Estados Unidos, el Pontífice dijo a periodistas que en un principio pensó entrar a Estados Unidos por Ciudad Juárez, pero que sería “una bofetada” no visitar a la Guadalupana.

Paralelamente corrió el borrego de que no había venido a México  porque no lo dejaron oficiar misa en Ayotzinapa.

No falta mucho para saber si Francisco incluirá Guerrero en su viaje a nuestro país.

  • Hace algunos días nos contactó Carlos Torres Serrano, subdirector de Comunicación Corporativa de Aeroméxico.

Quería exponernos los inconvenientes de que, en las condiciones actuales, se firmara con Estados Unidos una política de cielos abiertos.

Las flotas aéreas comerciales de los dos países son muy desiguales. Las líneas mexicanas –Aeroméxico, Interjet y Volaris– suman en total 300 aviones. Las gringas siete mil aparatos.

Competencia dispareja.

Torres nos dio a entender que los gringos, a través del convenio bilateral firmado con el gobierno mexicano el año pasado, presionan en esa dirección.

El citado convenio incluye las llamadas “quintas libertades”, que permitirían a las aerolíneas de la Unión Americana viajar a cualquier parte del mundo pasando por México y viceversa.

Aeroméxico, una de las líneas más caras del orbe, según el senador del PRIPatricio Martínez, logró una alianza con la gringa Delta para poder competir en el futuro. La solicitud de alianza se presentó el 3 de marzo de 2015.

Pero el Departamento de Transporte de Estados Unidos iniciaría el procedimiento formal de revisión de la autorización del Joint Cooperation Agreement (Acuerdo de Cooperación) entre las dos aerolíneas hasta que el Senado ratifique el convenio bilateral.

El entorno de la alianza en el mercado bilateral es de competencia abierta. Actualmente los jugadores extranjeros tienen 75% del mercado. El convenio, sin salvaguardas,  incrementaría aún más ese porcentaje,

Buscamos a senadores clave para que nos explicaran la posición de la Cámara alta frente al convenio y la política de “cielos abiertos” que quieren los gringos con México.

“No hay condiciones para una política de cielos abiertos”, nos dijo tajante el panista Javier Lozano, presidente de la Comisión de Comunicaciones y Transportes de la Cámara Alta.

Los senadores no conocen aún el contenido del Convenio Bilateral. La Presidencia de la República no lo ha dado a conocer.

Pero lo que sí tiene claro el legislador azul es que abrir los cielos de México a las compañías aéreas de Estados Unidos,  sin nada a cambio, sería la ruina de la aviación nacional.

El priista Raúl Pozos, secretario de la citada comisión, coincide en los riesgos de liberalizar el mercado del transporte. Dijo tener instrucciones de su coordinador,Emilio Gamboa, de asegurarse de que el convenio que les mande el Ejecutivo no ponga en riesgo los empleos nacionales.

“Se buscarán medidas que compensen el tamaño de los mercados”, aseveró.

El senador  Patricio Martínez, exgobernador de Chihuahua, escuchaba la charla de Pozos con el reportero.

Se disculpó por interrumpir con una advertencia:

“No nos vaya a pasar lo que con los bancos. Se cedieron a los privados. No pudieron y quebraron. Progresivamente pasaron a manos de los bancos extranjeros, con el argumento de que tenían mucho dinero y que iban a multiplicar los créditos baratos.

“Resultó lo contrario: agio y usura”.