A mayor desigualdad mayor debilitamiento de la democracia, afirmó el jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Mancera, al reconocer que la desigualdad económica genera procesos que no ayudan a la democracia, como tampoco el “clientelismo político”.
“Si no tenemos una sociedad educada, difícilmente vamos a poder aspirar a una democracia mejor”, anotó en el marco del Foro de la Democracia Latinoamericana, celebrado en el Antiguo Colegio de San Ildefonso.
Ante el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, el Ejecutivo local precisó que a lo largo de su historia, México ha tenido que trabajar para corregir precisamente el tema de las desigualdades.
“Así las desigualdades en la etapa del Imperio, así las desigualdades en las etapas mismas de La Colonia, las desigualdades en los procesos o en los grandes cambios generados a partir de la Independencia, de la Revolución, de la Reforma, de todos los procesos históricos de nuestro país”, anotó.
”Aquí se ha hablado que la democracia se ve afectada con el clientelismo político, y me parece que esto ha sido algo que no se ha logrado corregir, es decir, no es sencillo porque esto conecta directamente con una competencia desigual”, enfatizó.
A su vez, la ex legisladora federal, Margarita Zavala, afirmó que América Latina ha cerrado la brecha de desigualdad, “pero la verdad no nos confiemos, porque los datos siguen siendo terribles y siguen siendo antidemocráticos”.
Señaló que una democracia fuerte sí pasa por una mayor igualdad o por una desigualdad que tenga que tenerse como reto irla cerrando cada vez más.
Zavala Gómez del Campo consideró que para darle viabilidad a la democracia en un contexto de desigualdad se requieren de mecanismos muy importantes pero que tienen que pasar por esta parte de estado eficaz.
“Y yo no veo una eficacia en un Estado, una democracia eficaz, si no hay de por medio o de entrada, un Estado de derecho que obliga a tener justamente un cimiento de igualdad para ese edificio democrático”, anotó.
Se trata no sólo de un Estado de derecho, sino un estado democrático de derecho que tenga como fin también cerrar esas brechas de desigualdad.
Es decir, añadió, “un Estado sólido de derecho que garantice que sí se proteja al débil, que realmente castigue a quien abusa del poder, un Estado sólido de derecho, un Estado democrático de derecho, que desde luego sea respetuoso de los derechos humanos, pero en donde no haya impunidad”.
Indicó que el combate a la impunidad impide la corrupción, “un Estado democrático de derecho que tiene que ver con la defensa, desde luego de la democracia y de las libertades políticas, pero también un Estado democrático de derecho que busque precisamente el progreso”.
El Foro es organizado por el INE en coordinación con la Organización de Estados Americanos (OEA), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
Además, por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), IDEA internacional y Community of Democracies.

