La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) consideró necesario hacer un uso más eficiente de los recursos previstos en el Presupuesto de Egresos para 2016 y llamó a los diputados a delimitar la deuda pública.
El presidente nacional del organismo, Juan Pablo Castañón, planteó la importancia de una reingeniería de los programas, la eliminación de duplicidades y la compactación de algunos renglones presupuestales, bajo el concepto de un presupuesto base cero.
Recordó que la Ley de Ingresos para 2016 aprobada la semana pasada en el Congreso de la Unión contempla ingresos totales y endeudamiento por cuatro billones 764 mil millones de pesos.
De ese total, precisó, cuatro billones 155 mil millones de pesos provienen de ingresos presupuestarios y 609 mil millones de pesos corresponden a endeudamiento adicional en 2016, de acuerdo con la Ley de Ingresos aprobada.
“Ese es el presupuesto más grande de la historia del país. Equivale a un incremento nominal de 3.3 por ciento en comparación con el estimado de 2015”, señaló el empresario en su mensaje semanal.
Dijo que en el proyecto del Presupuesto de Egresos se anuncia que el déficit público será de sólo 0.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), aunque opinó que los mercados se fijan más en los requerimientos financieros del sector público, que se plantea alcancen 3.5 por ciento del PIB el próximo año.
Juan Pablo Castañón dijo que “se estima que el endeudamiento público será de casi 48 por ciento del PIB para finales de 2016” y que por ello es importante que los legisladores consideren que los recursos obtenidos a través de mayor deuda se tienen que pagar en el futuro con intereses.
Al respecto, expuso que se deben corregir tendencias como el elevado crecimiento del gasto en los ramos autónomos, de 17 por ciento real hasta septiembre pasado, así como en el costo financiero, que reporta un crecimiento de 22 por ciento por arriba de la inflación a igual mes.
El reto es evitar los errores del pasado y hacer un uso más eficiente de los recursos mediante la reingeniería de los programas, la eliminación de duplicidades y la compactación de algunos renglones presupuestales, bajo el concepto de un presupuesto base cero, que tanta falta nos hace en México, subrayó.

