norberto-de-aquino4Por Norberto DE AQUINO

El panorama que pinta la CEPAL resulta desolador por todos lados. Pero obliga a preguntaros, en el caso de México, cómo es que os pronósticos y promesas pudieron hacerse como se hicieron, si los indicadores resultaban tal alarmantes.

La Comisión Económica Para América Latina y el Caribe, en un foro que se realiza en Perú, presentó datos y cifras que, en el mejor de los casos, ponen en evidencia, en lo que a los mexicanos compete, que ante el fracaso registrado en lo que a enfrentar la pobreza, son urgentes las explicaciones.

Según la CEPAL, América Latina es la región más desigual del planeta. En los 19 países que forman parte de la medición, en el 2014 existían 167 millones de personas sumidas en la pobreza. Ello equivale al 28% del total de la población en la zona y pone en evidencia el fracaso de las políticas oficiales para enfrentar el problema.

La CEPAL dice que en Latinoamérica dice que en estos países, el salario mínimo se ha estancado a lo largo de los últimos 20 años, y que en México es uno de los más bajos.

Nuestro país enfrenta el hecho de que el 6.5% del ingreso total se reparte entre el sector más pobre, en tanto que la parte con mayores recursos se beneficia con el 38% de ese ingreso, en un hecho que deja ver en toda su magnitud, el fenómeno de la desigualdad.

Si nos quedamos tan sólo con los datos anteriores, no es necesario un análisis profundo para entender que el gobierno tiene no sólo un reto enorme que resolver, sino muchas explicaciones que brindar.

No se requiere de mucho para entender que el problema presentado por la CEPAL es algo que tiene años de gestación. Y que las políticas aplicadas para controlar la pobreza, lo mismo en cada nación que como zona, han fracasado de manera estrepitosa.

Así, por supuesto que se puede culpar a los problemas de la problemática económica en el mundo para explicar parte del problema. Pero no parece aceptable dejar en ese punto toda la responsabilidad.

Si la situación es tal que hay registros de lo sucedido a lo largo de las dos últimas décadas, ¿cómo es que se calculó todo el programa económico?

Dicho de otra manera, el equipo que hoy gobierna ¿nunca tomó en cuenta los indicadores de la CEPAL?

Si para la Comisión Económica uno de los problemas más serios es la falta de empleo de calidad y la existencia de un trabajo que no satisface las necesidades de ingreso, ¿en base a que se marcaron metas que hoy sabemos no se cumplirán?

Si el salario mínimo está estancado y es uno de los puntos sobre los que recae el crecimiento de la pobreza, ¿nunca se pensó en una solución diferente a las aplicadas, especialmente ante el hecho de que los resultados no resultaban alentadores?

La CEPAL plantea el tamaño de la problemática en la zona. Y pone a México ante un horizonte en el que el crecimiento se mantendrá en niveles muy por debajo de lo que se necesita. Y augura dificultades para

recuperar tasas de crecimiento como las que se lograron alguna vez en el pasado, tanto como para mantener los niveles de gasto.

Y de nueva cuenta, la interrogante es obligada: Si este no es un fenómeno inesperado y existían datos que marcaban los retos a vencer, ¿cómo y en base a qué se crearon los programas y se presentaron las metas a conquistar?

Hora ya sabemos que en el terreno económico los problemas se mantendrán. Pero si antes no resultaba lógico aceptar que todo se originaba en el entorno internacional, ahora con los datos de la CEPAL ello resulta simplemente en una “verdad histórica” insostenible.

Si los hombres en el gobierno no sabían lo que sucedía, el problema es muy serio. En el mejor de los casos hablaríamos de incapacidad. Pero sí lo sabían y a pesar de ellos prometieron y mantuvieron programas destinados al fracaso y niveles de gasto insostenibles, lo que tenemos entonces es un problema en el que la incapacidad sería la parte más benévola.

La CEPAL ya nos dijo cuántos pobres hay en la América Latina. Ya nos dijo que salario y trabajos malos y mal remunerados son parte fundamental del problema. Lo que tendremos que resolver nosotros es la parte que falta.

Esto es, ¿cuáles son los verdaderos objetivos del equipo en el gobierno.