La bancada del PAN en el Senado propuso que el Ejecutivo federal designe a embajadores y cónsules generales preferentemente de entre los funcionarios de carrera con más competencia, categoría y antigüedad en la rama diplomático-consular.
Para ello planteó reformar los artículos 19 y 20 de la Ley del Servicio Exterior Mexicano, a fin de que, de manera independiente de que un funcionario de carrera sea designado embajador, cónsul general o cónsul, el presidente de la República pueda removerlo libremente.
Sin embargo esa determinación no deberá afectar su situación como personal de carrera, a menos que la separación ocurra en los términos que establece la referida legislación.
En la propuesta se establece que para ser designado embajador, cónsul general o cónsul se requiere ser mexicano por nacimiento y no tener otra nacionalidad.
Estar en pleno goce de sus derechos civiles y políticos, ser mayor de 30 años y reunir los méritos suficientes para el eficaz desempeño de su cargo.
Además contar con buena reputación tanto a nivel nacional como en el país ante el que vaya a estar acreditado, tener título y cédula profesional, experiencia en negociaciones políticas, adaptabilidad cultural, conocimiento de la región geográfica en la que ejercerá el cargo y amplios conocimientos en Derecho Internacional.
Se pide que los mexicanos por nacimiento a los que otro Estado considere como sus nacionales presenten el certificado de nacionalidad mexicana y el documento de renuncia de la otra nacionalidad.
A nombre de los senadores del Partido Acción Nacional (PAN), Mariana Gómez del Campo Gurza, presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores, América Latina y El Caribe, cuestionó el nombramiento por parte del Ejecutivo de representantes de México en diversos países.
A su decir, el perfil de esas personas no cumple con los requisitos mínimos de preparación y formación para una adecuada representación de los intereses nacionales en el extranjero.

