
México debe llegar a un nuevo paradigma en materia de igualdad de género en el que el criterio para otorgarle un puesto de alta dirección a una persona se base en la capacidad que tenga para ejercerlo y no en que sea hombre o mujer, aseveró la titular de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu.
Al encabezar la firma de un Protocolo de Atención Consular para Víctimas de Violencia Basado en Género, que servirá para mejorar la atención a las mujeres en consulados de México en el exterior, destacó la decisión presidencial de colocar a miembros del gabinete al frente del Sistema Nacional para la Igualdad,
Durante el evento celebrado en la Cancillería, la titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) expuso que esta acción demuestra la voluntad política para lograr una nueva cultura de normalidad e igualdad.
Aseguró que debemos aspirar a un nivel en el que a nadie le sorprenda ver mujeres cancilleres o empresarias de alto nivel o incluso, a mujeres que deciden no tener familia para dedicarse a su carrera profesional.
La firma del Protocolo que forma parte de la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, se encamina a mejorar la atención a mujeres migrantes mexicanas en el extranjero.
En Estados Unidos 42 por ciento de la diáspora mexicana son mujeres, hay una ventanilla de atención a ellas y se les da atención especial a las que se encuentran presas en ese país. Además, se creará un manual de capacitación y será otra herramienta que fortalezca el compromiso.
En el mismo encuentro, Ana Güezmes García, representante de ONU- Mujeres en México, destacó el importante papel que nuestro país ha jugado a nivel internacional para posicionar el tema de igualdad de género, empezado por el decidido impulso para crear ONU-Mujeres.
Además, señaló que en lo regional, México tiene liderazgo en el combate al matrimonio de niñas, pues la campaña “De la A a la Z” ha permitido visibilizar un tema que afecta de manera grave los derechos humanos de mujeres.
Recordó que para la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es importante luchar contra el matrimonio de niñas y adolescentes, porque 700 millones de mujeres en el mundo lo han sufrido y constituye una grave violación a los derechos humanos.
También celebró la firma de este protocolo, porque las mujeres migrantes son mucho más vulnerables a la violencia, especialmente en asuntos de trata de personas, delito poco visible, pero mucho más extendido de lo que parece en particular en la migración irregular.

