Por Norberto DE AQUINO
El inicio de la segunda mitad de su gobierno ha sido para Enrique Peña Nieto, un aviso de que, discursos aparte, la realidad nacional está lejos de ser lo que desde el poder se intenta crear. Los problemas no sólo no se han resuelto, sino que amenazan con convertirse en una verdadera catástrofe política.
Y bastaría con leer Newsweek en español que, en una edición especial, se refiere a los fracasos del gobierno actual y en donde, sin mayor problema, señala a Enrique Peña Nieto como “el salvador que no lo fue”
En opinión del semanario estadounidense, Enrique Peña Nieto apareció en la primera parte de su gestión como un posible político de soluciones, pero que al paso del tiempo demostró no tener todo lo que se esperaba de él. Los fracasos se acumularon. Y hoy los datos dicen que el país no ha mejorado en los renglones vitales.
Frente al discurso oficial con el que se quiere vender la idea de que hay importantes logros, la revista habla del fracaso en el combate a la pobreza. Señala que cada año del gobierno peñista se ha sumado un millón de mexicanos “a la estadística de la sobrevivencia” que en la actualidad cubre ya al 46.2% de la población del país.
Del mismo modo, Newsweek confronta el hecho de que México tiene dueños de todo, como Carlos Slim, Alberto Bailleres, Germán Larrea y Ricardo Salinas Pliego, que disfrutan de enormes riquezas y gran poderío político, en tanto la mitad de la población padece problemas serios de ingreso.
Todo lo anterior no es algo nuevo. Es más, buena parte de lo que dice la revista norteamericana tiene como origen la información de instituciones mexicanas como el INEGO y el CONEVAL. Lo importancia de este trabajo radica en el hecho de que, se acepte o no, pone en claro la enorme distancia que existe entre el gobierno mexicano y la comunicación, ya sea interna, ya sea externa.
El gobierno no ha podido encontrar la ruta adecuada para comunicar. No hay explicaciones de nada. No hay decisiones. Y cuando llegan a registrarse, todo se pierde en la incapacidad oficial para llegar al fondo de las cosas.
El gobierno de Enrique Peña Nieto pensó que todo sería siempre fácil como lo fue en campaña o como lo fue en el gobierno del Estado de México. Pensó que las críticas, cuando se presentaran, no tendrían mayor impacto.
Pero como señala Newsweek, los casos de corrupción en el equipo de gobierno con señalamientos que incluyen al propio presidente, sumados a hechos como el d Tlatlaya e Iguala, simplemente derrumbaron toda la estratega oficial, amén de que las famosas reformas estructurales no se convirtieron en la varita mágica que ofreció el gobierno para “mover a México”.
Ahora, con la famosa cruzada contra el hambre en el olvido, con la economía atorada en buena medida gracias a las decisiones oficiales y con la tensión social creciendo en buena parte del país, la idea de querer mejorar las cosas con “logros” que no son los que se ofrecieron no sólo parece insuficiente, sino
que puede convertirse en una agresión contra quienes pusieron su confianza en el regreso del PRI al poder.
La revista estadounidense dedicó una edición especial al gobierno mexicano, Lo hizo justo al inicio de la segunda mitad. Y lo hizo en español, con la evidente intención de mostrar su lejanía para con el régimen.
Y ello sólo puede interpretarse como la revelación de los problemas del gobierno de Enrique Peña Nieto en materia de comunicación.
Encerrados en el poder, los encargados de comunicar no lograr cumplir con su responsabilidad. Lejos de ello, parecen ser el factor clave para que los problemas crezcan
Por supuesto, no son los únicos. Mucho tiene que ver el presidente mismo que no acaba de visualizar su problema. Pero la base del conflicto es comunicación. O la falta de.
Y lo peor es que el aviso está dado. Las cosas pueden empeorar y mucho, antes de que alguien pueda pensar en la posibilidad no de mejorar, sino siquiera en detener la caída.

