Garfias

Francisco Garfias

 

Resulta paradójico que en el Día Internacional contra la Corrupción nos hayamos levantado con una mala noticia:

La juez Rosa María Cervantes negó la orden de aprehensión por delitos electorales solicitada por la FEPADE en contra del político del Verde,  Arturo Escobar.

La juez dice que las pruebas aportadas por el Ministerio Público no son suficientes para acreditar la acusación de que distribuyó las diez mil tarjetas Premium Platinum  para obtener descuentos en cines, ópticas, farmacias y supermercados.

Cervantes se tardó alrededor de dos semanas en resolver el caso.

¿Qué pruebas le habrán faltado para validar denuncias de ciudadanos que recibieron y mostraron la tarjeta?

¿Qué necesitará para acreditar que el político del Verde contrató empresas que no estaba autorizadas por el INE?

Nieto acredita que firmó los contratos señalados en calidad de representante del PVEM. ¿No los tuvo en sus manos?

¿Habrá leído la ley electoral antes de negar la orden de aprehensión? ¿Sabrá que partidos y candidatos están impedidos legalmente de entregar material que prometa beneficios a cambio de votos?

Otra vez el Poder Judicial nos mandó un mensaje de protección a la impunidad.

La FEPADE ya anunció que presentará un recurso de revisión. No creemos que sirva de mucho. El sistema ya dio muestras de que está de parte de Escobar y no de la ley, por mucho que se hable de respetar el debido proceso.

  • Salvo la inquisición rojiverde, que se quiere comer vivo al fiscal Nieto por su atrevimiento de pedir sanciones contra Escobar, hay un rechazo generalizado al esperado fallo de la juez Cervantes.

“Protegen al hermano menor”, nos dijo Fernando Herrera, coordinador de los senadores del PAN.

“Es una vergüenza el empeño del PRI en proteger las tropelías del Verde”, agregóManuel Bartlett, su homólogo del PT.

Más de 20 asociaciones civiles protestaron por el fallo de Cervantes. “Pone en duda que gobierne el imperio de la ley”, dicen.

Una voz opositora rompió este coro. La del senador del PAN, Javier Lozano. La excepción que confirma la regla. El poblano le otorgó el beneficio de la duda a la juez.

Habló de la posibilidad de una averiguación mal integrada que se haya combinado con una filtración a la prensa de la averiguación previa. “Eso ya tiene un sesgo político y no lo podemos aceptar”, dijo.

Abundó: “Si el señor Arturo Escobar es culpable que pague por ello. Pero que eso no signifique que se pueda violentar el debido proceso. Ni el de él ni el de nadie”.

El exsecretario del Trabajo, eso sí, se siente “perjudicado”  porque Santiago Nieto, titular de la FEPADE, nunca reveló que era asesor del grupo parlamentario del PRD. “De haberlo sabido no hubiera votado por él”, señaló.

  • Ya están cerca las elecciones de 2016. Trece son para gobernador, incluyendo la extraordinaria de Colima. Una más en Baja California para renovar ayuntamientos y el Congreso local.

Es lamentable que un organismo que otrora no servía para nada y que por fin se atrevió a solicitar sanciones en contra de un presunto (hay que respetar las formas) delincuente electoral, llegue tan debilitado a esos comicios. Hay que mover a México, pero en otro sentido.

  • En Sinaloa se calienta la cosa. Ya alzó la cabeza el panista Roberto Cruz, exjefe de asesores del actual gobernador, exsecretario de Economía del Estado.

También abrió la boca. Dice que Malova es un “traidor” a la coalición que lo llevó al poder; que nunca dejó al PRI.

Lo culpa de la “depresión” que padece el panismo sinaloense.

Cruz, de 40 años, ha sido colaborador de Jorge Castañeda y de Josefina Vázquez Mota. Rompió con Malova cuando se dio cuenta que no comulgaba con la inclinación pro PRI de su exjefe. Quiere ser el candidato a gobernador del PAN. No la tiene fácil. La cúpula estatal de su partido va de la mano con Malova. Pero además, sólo lo conoce 22 por ciento de los sinaloenses. Peor: las encuestas dicen que el PRI gana la gubernatura con cualquier candidato.

Jura que el domingo 13 de diciembre se va a “cimbrar” al panismo de Sinaloa. Es la fecha de lanzamiento de su “Cruzada por la Democracia”.

La convocó para pedir a su partido que el candidato se elija por el método de “consulta a la base” y no por dedazo.  Jura que ya tiene ocho mil firmas –de un padrón de 15 mil– para respaldar su solicitud.

Este panista “de a pie” promete la asistencia de cinco mil militantes azules en ese acto de rebelión contra la cúpula estatal del PAN. “Será el acto más numeroso que haya organizado el PAN en Sinaloa”, asegura.

Cruz sabe que el panista más conocido en el estado es el extitular de la Sedesol,Heriberto Félix. Pero el hombre no ha dado color sobre su planes a futuro, y al ver Google, salió cuestionado de esa secretaría.

Otro aspirante es el diputado federal Martín Heredia, a quien se le identifica como “gente de Malova”.