
Tres senadores panistas pidieron a los congresos locales no aprobar la reforma política del Distrito Federal por falta de equidad en materia económica, argumento que la bancada perredista en la ALDF consideró carente de validez, porque la capital del país aporta más recursos de los que recibe.
En una carta, los senadores panistas Víctor Hermosillo y Celada, José María Martínez Martínez y Ernesto Ruffo Appel consideraron que la ciudad de México tendrá una autonomía inédita, debido a que el gobierno federal continuará financiando la educación y los servicios de salud, lo cual es inequitativo porque ningún otro estado recibe trato similar.
En esos rubros, aseguraron, algunos estados destinan gran parte de su presupuesto, mientras que el Distrito Federal no eroga nada, además de que en la LXII Legislatura se aprobó el Fondo de Capitalidad, que implica un mayor presupuesto por los servicios que presta la ciudad de México al ser la capital del país.
Con ese fondo, el Distrito Federal tiene acceso al Fondo de Aportaciones para Infraestructura Social (FAIS), será responsable de determinar su techo de endeudamiento y recibirá por ley un Fondo de Capitalidad sin necesidad de negociarlo en el Congreso, advirtieron.
Sin embargo, los senadores del PAN aseguraron que están de acuerdo con el reconocimiento de una autonomía política para la ciudad de México, pero con equidad al resto de los estados que participan en el pacto federal.
Por separado, el vicecoordinador de la bancada perredista en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), Raúl Flores, criticó la postura de los senadores panistas, pues consideró que buscan sembrar el odio y el rechazo hacia los habitantes de la ciudad de México.
Consideró inaceptable que los legisladores tomen como pretexto la defensa de la equidad presupuestaria entre las entidades de la República para impulsar conductas despectivas y xenófobas que se pensaba superadas.
Los habitantes de la ciudad de México, sostuvo el legislador local, aportan más de 17 por ciento del Producto Interno Bruto de todo el país, mientras que “hay estados que más de 90 por ciento de sus ingresos los tienen de aportaciones federales”.
Recordó que el gobierno de la ciudad de México brinda servicios públicos de calidad a miles de personas de toda la República que viven, visitan o realizan algún trámite en su territorio por ser sede de los poderes de la Unión.
Lo anterior, dijo, justifica el tema del Fondo de Capitalidad o del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), pues aunque el gobierno federal aporta a los servicios de educación o de salud en la ciudad, la administración capitalina atiende la infraestructura educativa en términos de su mantenimiento material desde las delegaciones políticas.
El Distrito Federal, sostuvo, no le quitaría nada a esas entidades, pues “aporta más de lo que recibe”, además de que el buen manejo de las finanzas capitalinas ha evitado situaciones de endeudamiento como ha ocurrido en otros estados.

