Francisco Garfias
El senador del PRD, Fidel Demédicis, denunciaba ayer los efectos de la acusación extrema que le hicieron en el Congreso estatal del PRD en Morelos: ser el autor intelectual del asesinato de la alcaldesa de Temixco, Gisela Mota.
Los portales morelenses habían informado que el Consejo estatal del PRD, que preside Rodrigo Gayosso, hijo adoptivo del gobernador Graco Ramírez, había votado unánimemente su expulsión del partido.
Lo acusaban, además, de ser el principal “agresor” de un gobierno emanado del PRD, pero también de convertirse en “factor de desestabilización” en los municipios de Temixco y el rebelde (al Mando Único) Tlaquiltenango.
La bronca real entre Graco y Fidel, según fuentes del amarillo, es el control de Temixco, después del asesinato de la alcaldesa: el gobierno quiere dejar a la madre de Gisela en el cargo; Demédicis empuja a la suplente.
- La bancada del PRD arropó de inmediato al senador morelense. Sus integrantes están convencidos de su inocencia. Bueno, no todos. Fue notorio que la senadoraDolores Padierna, esposa de René Bejarano, abandonó el auditorio Heberto Castillo, donde se realizaba una rueda de prensa, en los momentos que iniciaba la defensa de Demédicis.
El coordinador Barbosa intervino primero. Puso en la mira a Graco. Sostuvo que el gobernador de Morelos actúa contra el senador “por odio, por deseo de destrucción política. No vamos a permitir que desde el gobierno del estado se construyan condiciones de linchamiento en contra de Fidel Demédicis”, aseguró.
El senador, por cierto, ya tuvo reuniones con las autoridades y se puso a disposición. Interpuso, inclusive, una denuncia “por difamación”.
El coordinador de los senadores amarillos repetía una y otra vez su preocupación por la seguridad del político morelense, que aspira a ser gobernador.
“Se crea un escenario de linchamiento mediático, de golpeteo político. Así ocurren las tragedias. Implicarlo en el homicidio de Gisela, sólo con los dichos, es una barbaridad”, recalcó Barbosa. Repitió: “Serenidad, Graco, serenidad…”.
- “¿Miedo? ¿Tú no tendrías? Soy un ser humano, cabrón”, reviró el senadorDemédicis, cuando nos acercamos, al final de la conferencia, para preguntarle si tenía el sentimiento descrito. “Graco y yo tenemos una relación vieja. No sé qué le pasa”, comentó el legislador.
Minutos antes, en la rueda de prensa, había responsabilizado al gobernador de lo que le pudiera ocurrir.
Dice que Graco es el maestro de la intriga, de la calumnia, del descrédito. “No ha tenido el valor de dar la cara. En el anonimato que él pretende, todo puede suceder”, advirtió.
Dio nombres de los operadores cercanos del gobernador: Rodrigo Gayosso, el hijastro de Graco, y el diputado federal, Javier García.
El reportero expresó dudas sobre las motivaciones que el gobernador de Morelos pudiese haber tenido para orquestar una acusación de esa naturaleza. El “odio” hacia Demédicis no parece explicación suficiente para una acusación de tal magnitud.
El senador nos respondió que ve a Graco como gato acorralado. “Hay una parte importantísima de la población que pide juicio político contra él”, asegura.
Hay dos mil 800 millones de pesos que no aparecen y que no ha podido explicar en qué los utilizó, dijo. “Ésa es una de las causales del juicio político”, explicó.
Pero antes profundizó sobre Rodrigo Gayosso:
“El muchacho ese que no ofenda al partido. Trae cuatro camionetas Suburban blindadas. La policía está para resguardar a la familia del gobernador”, recalcó.
- Buscamos a Graco para obtener su versión. Vía WhatsApp nos explicó que 90% del Consejo estatal votó por la expulsión del multicitado senador del PRD, pero también del alcalde de Tlaquiltenango, Enrique Alonso Plascencia, a quien acusan de tener relaciones con el crimen.
Dijo el gobernador: “Son cinco expresiones del PRD las que resolvieron. No es mi decisión. Hizo crisis su papel en el asesinato de Gisela Mota. Dicho por la gente deBejarano, que no son mis amigos más cercanos (allí entendimos la salida deDolores).
Abundó: “Lo acusan ellos. Yo no he señalado nada por responsabilidad. El consejo votó. Yo no mando sobre el partido. Cosecha lo que sembró. Eran sus aliados. Lo denuncian por su conducta”. “¿Linchamiento? No estamos en la barbarie”, rematóGraco.
- Nos cuentan que Rafael Moreno Valle le hizo “tremendo pancho” en privado al jefe panista, Ricardo Anaya, luego de que anunciara que en Tlaxcala no habría coalición con el PRD y, por consiguiente, tampoco en Puebla.
En la cúpula del azul nos dijeron que en público no le hizo ningún reproche. “En la reunión de la Comisión permanente no dijo nada el gobernador”, aseguraron en avenida Coyoacán.
Otra fuente cercana al jefe nacional negó el nerviosismo de Moreno Valle. “Anayafue siempre claro, no ocultó que lo de Tlaxcala era improcesable”, repuso.
El resultado de la “negociación” PAN-PRD en Puebla todos lo conocemos. Policías vestidos de civil impidieron a perredistas antialiancistas ingresar al recinto donde se discutía la alianza. Se armó el zafarrancho y a la dirigencia del sol azteca no le quedó más remedio que descartar la alianza.
Las negociaciones prosiguen en los casos de Sinaloa, donde no pierden la esperanza de que el candidato de la coalición sea Manuel Clouthier, y en Quintana Roo, con Carlos Joaquín como abanderado.

