papa llega italia.jpgEl papa Francisco aterrizó en Roma después de las 8 de la mañana ‒tiempo del centro de México‒, en un vuelo de más de 11 horas abordo del Boeing Dreamliner 787 de Aeroméxico, “Misionero de Paz”, expresamente acondicionado para el Pontífice.

En entrevista el capitán Enrique Galeano, quien encabezaba la tripulación del vuelo, dio detalles de cómo pasó el Papa su estancia en el aire.

Aseguró que se trató de “un vuelo muy emotivo para todos”, con una muy buena planeación y con poca turbulencia.

Dio detalles de cómo se encontraba el Pontífice.

Se le veía cansado cuando abordó inicialmente el avión, pero es impresionante: nunca pierde la sonrisa, nunca pierde la capacidad de escucharnos a todos. Tiene una mano muy cálida, una mirada que te da tranquilidad. Ya al final, próximos a iniciar el descenso, pasó a la cabina a darnos las gracias a todos y gracias a todo el país, porque había disfrutado mucho esta gira.

“Es impresionante. Habrá dormido 4 ó 5 horas y ahorita que bajó, con una energía nuevamente y un semblante y una sonrisa que es su característica”, expuso.

Mencionó que en el vuelo viajaban 4 pilotos y 12 sobrecargos (10 mujeres y 2 hombres), además de directivos de la aerolínea, y confesó que, con todo y la experiencia de muchos años en el aire, se encontraba algo nervioso, debido a la responsabilidad que significa transportar a un personaje de esa talla.

“La verdad, dicen que cuando tienes este tipo de oportunidades tienes un poco denervios. Le mentiría yo si le dijera que no estuve nervioso”, confesó.

Para él y para el resto de la tripulación, la experiencia fue única, ya que todos tuvieron la oportunidad de tener un momento, cara a cara, con el Pontífice.

“Tuvimos el honor de estar con él. El señor (Alberto) Garbarri ‒coordinador de viajes papales‒ te avisa y vamos saliendo uno por uno”, para estar con él entre 3 y 5 minutos.

“Después de que estuvimos los 4 tripulantes con el Papa, llegamos todos a la cabina y hubo un silencio de unos 10 ó 15 minutos; no asimilábamos lo que habíamos vivido”, manifestó desde Roma.

EL PAPA CENÓ SALMÓN

Cuauhtémoc Herrera fue el encargado de atender directamente al Pontífice durante el vuelo de más de 11 horas.

También en entrevista con Adela Micha, el sobrecargo señaló que se trató de un vuelo tranquilo, en el que el Papa descansó muy bien.

Mencionó que el Papa cenó salmón, tomó mucha agua y durmió la mayor parte del vuelo, y hacia el amanecer desayuno omelette y tomó solamente té negro.

“Es una gran responsabilidad. Estamos honrados y muy agradecidos. Es algo muy difícil de asimilar”, comentó el sobrecargo.

El Papa, señaló, “estuvo muy agradecido con nosotros; me agradeció mucho la delicadeza del servicio”.

“Tengo 21 años volando y no tengo palabras para expresar lo que siento. Todos tuvimos la oportunidad de compartir tiempo con él. Es muy generoso”, comentó.