Francisco Garfias
Me encantó la enérgica respuesta que le dio el papa Francisco a Donald Trump. Estoy seguro de que muchos mexicanos se sintieron defendidos. Y lo hizo, por cierto, en un tono que, hasta hoy, no le hemos escuchado a ningún funcionario de este país.
Ni siquiera cuando el magnate republicano abrió su campaña hacia la presidencia de Estados Unidos montado en un xenófobo discurso en el que, entre otras cosas, calificó a los migrantes mexicanos de “violadores” y “criminales”.
El magnate abrió fuego primero. Llamó al jefe de la Iglesia católica “peón de México”.
Un periodista que viajaba en el avión que regresó al Papa a Roma, le preguntó al Pontífice sobre las declaraciones del hombre que encabeza la carrera por la nominación a candidato republicano. “Sobre si soy un peón… bueno, quizás, no lo sé. Lo dejo a su juicio y al de la gente… Una persona que piensa sólo en hacer muros, sea donde sea, y no en hacer puentes, no es cristiano”, respondió categórico.
Trump, hombre mediático, no perdió la oportunidad de hacerse publicidad a costillas de Francisco. Hizo, incluso, una declaración en Carolina del Sur en la que dejó fluir sus aires de grandeza, ante un auditorio que lo aplaudió emocionado.
Pasando de la primera a la tercera persona, Trump declaró sobre sí mismo: “El Papa dice que Donald Trump no es una buena persona… Donald Trump es una persona muy agradable. Soy una persona muy agradable y soy buen cristiano. El Papa dice que quizá Donald Trump no es un buen cristiano… Cuestionó mi fe. Me sorprendió verlo. Pero yo soy cristiano. Es vergonzoso que un líder religioso cuestione la fe de una persona”.
No estoy seguro de que el intercambio con el Papa haya beneficiado a Trump, como muchos analistas piensan. Sus fans son ultraconservadores religiosos. El magnate sólo ha sacado a flote lo peor de los gringos.
Su discurso de odio y de supremacía de Estados Unidos asusta. Ya se peleó con los musulmanes, se puso al tú por tú con el Papa, se burló de los discapacitados, hizo comentarios de tintes racistas sobre Obama. Todo un caso.
- Los perredistas no tienen remedio. Ayer litigaron en medios de comunicación sus diferencias en el proceso para elegir al candidato del amarillo al gobierno de Oaxaca.
En San Lázaro ofrecieron rueda de prensa dos grupos. Los diputados que están a favor de Benjamín Robles y los que apoyan a José Antonio Estefan Garfias. Entre estos últimos está el coordinador del grupo parlamentario, Francisco Martínez Neri.
En el Senado la cosa estuvo peor. A pesar de que ya les sacaron un desplegado en el que piden al grupo parlamentario del amarillo sacar las manos del proceso en Oaxaca, apareció Miguel Barbosa con señalamientos hacia el gobernadorGabino Cué.
“Gabino Cué ya se pasó. Está enloquecido por detener a Benjamín Robles. Desde acá lo llamamos a asumir una posición de responsabilidad. Y le digo que si la tensión sube y algo pasa, también será el responsable”.
Lo dicho. Ni cómo ayudarlos.
- “No soy el Bronco de Veracruz, soy el Bueno para Veracruz…”, con este juego de palabras terminó Juan Bueno Torio, candidato independiente al gobierno de ese estado, en la charla que sostuvimos con él en la cafetería El Balmoral de Polanco.
No se engaña. Sabe que la tiene muy cuesta arriba. “La gente no identifica la figura de candidato independiente. No la reconocen como alternativa distinta”. Pero luego se anima y dice: “La chica se puede hacer. Tan es así que aquí estoy chingándole”.
El expanista trae mediciones que dicen que un 80% de los veracruzanos aún no decide por quién votar. El porcentaje parece exagerado. Pero él apunta hacia ese sector.
Por cierto que Bueno le dijo no a la invitación que le hizo El Bronco para unirse al Movimiento de Ciudadanos Independientes que encabeza el neoleonés.
A este movimiento pertenecen cuatro candidatos a gobernador en igual número de entidades (Aguascalientes, Chihuahua, Tamaulipas y Zacatecas).
“Eso ya es el partido de los independientes”, comentó mordaz.
- Nos llamó Miguel Ángel Yunes, candidato de la coalición PAN-PRD. “No quieres ver las encuestas (reales) de Veracruz”, reprochó. Se refería a las mediciones que publicamos en este espacio, en donde aparece arriba por un estrechísimo margen (un punto) sobre el priista Héctor Yunes.
De paso le dio un rozón al gobernador Duarte.
“Veracruz es el estado con mayor desvío de recursos en el 2014. Es la de ocho en todos los periódicos del estado, incluso los de sus amigos”, nos dijo.
- Derecho de réplica. Nos escribió el diputado Fernando Galván Martínez para aclarar los mensajes que aparecieron en su cuenta de Facebook.
Esos mensajes dicen que presionó a alcaldes del PRD y amenazó con suspenderles los recursos del ramo 23, destinados a los ediles, si no apoyaban al diputado local,Rafael Flores, como candidato a gobernador.
“El pasado 9 de febrero, en declaraciones hechas en La Jornada de Zacatecas, denuncié que la cuenta había sido vulnerada y que presentaría la denuncia correspondiente ante la PGR”, nos contó. Y dijo más: “La prueba más contundente de que estos señalamientos son totalmente falsos es el hecho de que no hay denuncia alguna de ningún presidente municipal ni de ningún partido político relacionado a estas supuestas presiones de mi parte, porque no he presionado ni amenazado a nadie, ni tampoco lo haré”, aseveró.

