foto-divanyJavier Divany Bárcenas
Queda claro desde hace varias décadas que el petróleo no significa una fuente segura de ingresos para México, la crisis por la que pasa ahora mantienen a la paraestatal con pérdidas de hasta un 70 por ciento, tanto en producción, operación, mantenimiento y solvencia, que no han sido más que el desorden de la administración.
A más de 78 años de que Petróleos Mexicanos fuera expropiada, por el presidente Lázaro Cárdenas del Río, para sacarla de las manos de los extranjeros norteamericanos, para que la riqueza del oro negro se quedara en el país, hoy esta paraestatal está al borde del abismo.
Fue en 1938 cuando se creó la petrolera mexicana tras los conflictos laborales de 1937, entre trabajadores y la empresa, mismo que culminó con la expropiación de la petrolera por parte del presidente Lázaro Cárdenas.
Durante más de siete décadas Pemex se mantuvo como el producto que sostenía la economía mexicana, por encima de las remesas que envían los migrantes que viven en Estados Unidos y por el turismo que visita México, sin contar los productos de manufactura.
Hoy los números que arroja Pemex son de gran preocupación para el gobierno, y muestra de ello es lo que señala la misma Secretaría de Hacienda de Crédito Público, que dificulta la disciplina fiscal para este año y del cual ya toma cartas en el asunto.
Algunos datos reveladores son la caída de los precios del petróleo y el menor volumen exportado de crudo que ya pasan factura a la balanza comercial del país.
Las exportaciones petroleras se despeñaron en alrededor del 47.1 por ciento contra el mismo lapso del año pasado, con una pérdida de ingresos por 3,652 millones de dólares.
Sin embargo, no todo es malo y negativo por las bajas en las ventas de petróleo, porque el valor de las exportaciones no petroleras aumentó en 2,389 millones de dólares principalmente el sector automotriz, pues la pérdida de ingresos por exportaciones se limitó a 1,263 millones de dólares.
Otro problema que enfrentan los mexicanos, es el encarecimiento de los productos internos que producen en los bolsillos de los mexicanos un déficit de sus ingresos del 30 al 40 por ciento, situación que pasa por encima de todo dicho por el mismo presidente Enrique Peña Nieto, de que no habrá alzas en los productos básicos.
Sin duda que el fortalecimiento de Estados Unidos en su economía, la devaluación del peso y la falta de recursos para el consumo en México, mantienen en un desequilibrio a la economía mexicana.
Pemex dejo de ser un insumo del cual los mexicanos sostuvieron sus finanzas por más de 78 años, desde que fue expropiado, hoy el petróleo se está agotando y México tendrá que buscar nuevas formas de producir su economía. Por el momento somos maquiladores y poco productores.
Quizá esta jaqueca en el gobierno federal por las finanzas de Pemex se terminará una vez que lleguen al rescate las petroleras de Estados Unidos, como Shell, Texaco, Mobil, Chevron, quienes sustituirán Pemex.
Sin duda que los mexicanos dejaremos de enviar petróleo barato a los Estados Unidos, para que nos regresen gasolinas caras. La exploración de aguas profundas no se dará por el momento y la producción de crudo sigue bajando.
Pero, para el director general de Pemex, José Antonio González Anaya, dijo ante diputados que defenderá a la empresa a su cargo y está dispuesto a trabajar con legisladores y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), para cambiar su carga fiscal.
Al igual que el ex José López Portillo dijo que “defendería el peso como un perro”, hoy Antonio González lo hará con el petróleo. López Portillo en su administración no pudo hacer nada por la moneda, dejó el país muy endeudado, esperemos que eso no suceda con Pemex.
Para el encargado de la paraestatal aun existe la esperanza de que Pemex sea el que aporte recursos al erario, afirmación que hizo ante diputados de la Comisión de Energía, con quienes se reunió, y a quienes advirtió de que se deben revisar las obligaciones fiscales de Pemex.
Más aún de buenas intenciones, José Antonio González, quien también salió al recate del Instituto Mexicano del Seguro Social y lo dejó en buenas finanzas, asegura que Pemex pagará en los próximos días hasta 90 por ciento de los compromisos que tiene del año pasado con sus proveedores.
Habrá que esperar y confiar en su titular Antonio González para el rescate de Pemex, porque representa un reto de la administración priista actual en el gobierno. No hay que olvidar que Petróleos Mexicanos presenta la peor crisis de su historia.
@javierdivanybz