norberto-de-aquino4Por Norberto DE AQUINO

 

Nadie duda de la crisis que enfrenta PEMEX. Ni se niega la necesidad del rescate. Sin embargo, lo que hace falta es la explicación del “cómo” es que sucedieron las cosas.

Un ejemplo de la confusión es el hecho de que la empresa contrató personal dentro de la llamada “burocracia de élite”, y nadie, absolutamente nadie, se enteró de ello y mucho menos, protestó o al menos pidió informaciones al respecto.

Del mismo modo, ahora se tiene listo el anuncio sobre el despido de trabajadores. Con los maestros se utilizó el esquema de las evaluaciones y la negativa de maestros a someterse a ese mecanismo. La SEP aprovecha la oportunidad, y despide a varios cientos de mentores.

En PEMEX la situación es otra, pero dentro de la necesidad de recortar gastos que de a u otra manera, incluyen el cese de personal.

Pero es entonces que las interrogantes se suceden en cascada.

La difícil situación de la paraestatal tiene que haberse detectado desde el momento en que se inició y en ese instante, tendrían que haberse aplicado las medidas de control de daños.

Pero la realidad dice que el gobierno mantuvo la inercia en espera de que la reforma energética rindiera los frutos anhelados. Solo cuando fue claro que los resultados tardarían varios años en llegar, fue que se inició la toma de decisiones.

Y aquí habrá que resaltar el hecho de que Emilio Lozoya, extitular de PEMEX y Luis Videgaray, titular de Hacienda, sostenían una muy tensa relación político personal. Parte del problema entones, fue de visiones de grupo. Lo que significa malas noticias en todo la estructura del gobierno.

Se habla de muchos problemas dentro de la empresa. Hay se deja correr la versión, probables hechos de corrupción. Y se dice que la empresa está prácticamente quebrada.

Se señala que hay exceso de personal y que el costo laboral es insostenible. Habrá necesidad de liquidar un buen número de empleados.

Y es muy posible que todo esto sea cierto.

Pero ¿no fue el equipo financiero de este gobierno el que se negó a reestructurar a la paraestatal antes de la reforma energética a fin de que estuviera en condiciones adecuadas para hacer frente a la competencia que se quería atraer?

¿Cuáles fueron las razones por las que se decidió mantener a la empresa sin modificaciones a pesar de que se conocía el riesgo que se corría?

Es claro que en PEMEX los beneficios laborales son importantes. Envidia de muchos otros sectores. ¿Pero no esos logros fueron bendecidos por el gobierno actual? ¿No hay contratos firmados por el gobierno de Enrique Peña Nieto en los que las conquistas se mantenían cuando no se mejoraban?

Del mismo modo, si lo que se pretende con el despido de trabajadores, en muchas partes, ¿no lo conducente tendrían que ser eliminar las plazas que en la euforia del precio del petróleo se crearon en la administración de Felipe Calderón?

Si en el gobierno anterior se inventaron 400 subsecretarias u oficinas homologadas en este nivel, con todo el personal del caso, dando vida a una carga burocrática brutal sobre el erario, ¿no es aquí en donde se tendría que eliminar la “burocracia de élite?

Del mismo modo, en el gobierno del señor Calderón se crearon 1,800 direcciones o cargos homologados, también con todo el peso del personal necesario, todos dentro de la burocracia de élite sobre la cual se podrían practicar algunos recortes.

Esta situación refleja que en PEMEX se ha creado el ambiente necesario no solo para realizar el recorte de personal, sino para acelerar el achicamiento de la empresa que permita acelerar la entrada de esos capitales que aún no se sienten satisfechos con las ventajas que ofrece la reforma energética.

Habrá recorte. Y se hablará de la crisis y la corrupción. ¨Pero no se hará para resolver problemas. Es la forma en que un el grupo que se impuso, dejará en la cuneta al perdedor. Es la forma en que se justificará un despido, para no entrar realmente al problema del costo de la burocracia. Es la manera en la que se conseguirá el impacto mediático, la plataforma para grandes discursos y con la que se achicará la empresa más importante del estado, para garantizar el negocio de grandes capitales y pequeños grupos.