El Auditor Superior de la Federación (ASF), Juan Manuel Portal Martínez, afirmó que la deuda pública de estados y municipios, al cierre de 2014, ascendió a 509 mil 690.3 millones de pesos, lo que hace fundamental la aplicación de la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios.
Al presentar el análisis de los resultados de la Cuenta Pública 2014 en la Comisión de Vigilancia de la ASF en San Lázaro, agregó que con ello se propiciará la estabilidad y sostenibilidad de las finanzas públicas y de la deuda pública subnacional en el mediano y largo plazos.
Con la puesta en marcha del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), la ASF tendrá nuevas facultades en materia de fiscalización de deuda local garantizada con recursos federales.
Ante los diputados y diputadas de esta comisión que preside el perredista Luis Maldonado Venegas, indicó que la deuda pública de las entidades federativas y municipios, al cierre de 2014, ascendió a 509 mil 690.3 millones de pesos, mayor en un monto real de 1.9 por ciento que en 2013.
Destacó que los estados de Quintana Roo, Coahuila, Nuevo León y Chihuahua concentraron el 31.2 por ciento, con 159 mil 109.3 millones de pesos del total y mostraron valores superiores a la media nacional en el costo promedio y en los indicadores de presión financiera, deuda con respecto a las participaciones y el Producto Interno Bruto Estatal (PIB).
Añadió que el saldo de la deuda municipal ascendió a 51 mil 314 millones de pesos, lo que representó 10.1 por ciento de la deuda pública subnacional y creció 6.4 por ciento en términos reales respecto de 2013.
Comentó que entre los 23 municipios de dos mil 456 en total, que concentraron el 46.3 por ciento de la deuda municipal fueron: Tijuana, Guadalajara, Monterrey, Hermosillo, León, Benito Juárez (Cancún), Mexicali, Zapopan y Nuevo Laredo.
Explicó que a nivel nacional, el indicador deuda entre participaciones representó 87.2 por ciento; la deuda respecto del Producto Interno Bruto Estatal 3.1 por ciento; el costo promedio ponderado 5.5 por ciento; el plazo promedio de vencimiento fue de 14.7 años, y el saldo como porcentaje de los ingresos totales fue 36.7 por ciento.
“Estos indicadores se han deteriorado en comparación con su nivel de 2008, debido al ritmo acelerado del endeudamiento, con una tasa media de crecimiento real anual de 12.5 por ciento entre 2008 y 2014. Con información del INEGI, de 2008 a 2014, en las entidades federativas creció el gasto corriente cuatro por ciento y el gasto de capital cayó 0.9 por ciento.
“Se observó que el gasto de capital disminuyó en términos reales en las entidades con mayor saldo de la deuda, seis como Jalisco, Coahuila, Nuevo León, Chihuahua, Morelos, Tamaulipas y Nayarit, razón por la que los recursos provenientes del financiamiento han tenido un destino diferente a la inversión productiva.
En lo que respecta al tema de la deuda pública federal puntualizó que es sostenible, y agregó la ASF ha calculado diversos indicadores de sostenibilidad, “los cuales mostraron que el nivel de la deuda se encuentra dentro de un marco de prudencia, coincidente con los umbrales pertinentes que señalan distintos organismos internacionales”.
“Habiendo dado este contexto, de manera particular, me gustaría señalar que el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público —medición más amplia de la deuda— ascendió en 2014 a 41.8 por ciento como proporción del PIB, lo que representa un incremento de 7.5 puntos porcentuales de 2009 a 2014”, concluyó.

